| Por
BBC
El
presidente cubano, Raúl Castro, lamentó el miércoles
la muerte del disidente de 42 años de edad tras 86 días
en huelga de hambre.
Sin
embargo, Reina Tamayo, la madre del albañil que llevaba
más de siete años de prisión por desacato
y otros cargos, señaló a la BBC Mundo que no aceptaba
las disculpas del líder cubano.
A
continuación publicamos el texto de nuestra entrevista
con Tamayo, quien le habló desde su casa mientras se
velaba el cuerpo de su hijo.
¿Usted
tenía alguna idea de que su hijo se encontraba en un
estado de salud tan grave?
Mi
hijo se encontraba en el Combinado del Este, pero fue trasladado
a los Hermanos Almejeira ya que ellos plantearon que era posible
un trasplante de riñón el día anterior.
Pero yo digo que lo que sucedió con mi hijo fue la demora
del traslado desde que él cayó el huelga de hambre,
ya que muere con 86 días tomando agua. Ya sus intestinos,
todas sus partes por dentro del esófago y todo estaba
muy dañado, una hemoglobina ya muy baja. Ello certifica
una infección general.
¿Usted
cree que podría haberse manejado esta situación
de otra forma?
Sí,
claro que sí, porque su madre lo ha acompañado
en todos los momentos de su vida, hasta de su muerte, porque
no murió conmigo al instante que ya él suspiraba
con la agonía de la muerte, y con la necesidad de salir
a buscar mi equipaje para trasladarme más rápido.
Cuando llegué al hospital ya había muerto. Todavía
estaba blandito. Yo lo toqué, le di un beso, ya estaba
tapado.
¿Se
murió a consecuencia de la huelga de hambre?
El
médico certifica eso, pero la demora en su huelga de
hambre, en la sala de terapia en Camagüey, cuando determinan
trasladarlo hacia La Habana, ya era tarde. Eso fue premeditado.
La muerte de Orlando Zapata es una muerte por asesinato premeditado.
¿Qué
significado tiene para usted la muerte de su hijo?
Murió
Orlando Zapata Tamayo en Cuba, un luchador pacífico de
los derechos humanos que nunca claudicó hasta sus último
momento. Murió de frente, no murió de rodillas.
¿Cuándo
fue la última vez que pudo conversar con su hijo?
La
última vez que pude conversar fue el día 16, que
fue el traslado, ya hablando muy bajito porque ya la voz se
le iba acortando en Camagüey. En su traslado de Camagüey
parecía que llevaban a un criminal. No pude apreciar
cuánto agente de la Seguridad del Estado en el despliegue
de la ambulancia para La Habana. Salieron todos esos carros
detrás que atemorizaron al Hospital Amalia Simone de
Camagüey. Al igual que cuando venía el cadáver
hoy desde La Habana, ese cadáver salió con 14
carros, custodiado por militares armados y la Seguridad del
Estado.
¿Porqué
se había declarado en huelga de hambre?
El
solamente en los siete años que cumplía de prisión
el día 20 se alimentaba de lo que le llevaban sus familiares.
Al pasarlo para ese máximo rigor, que los máximos
responsables de la vida de mi hijo son los agentes del penal,
de la Prisión Provincial de Holguín, que le pidieron
esa máxima severidad. Ahí la visita era cada cuatro
meses. Tenía que comerse la comida del penal. Sus alimentos
tenían que ser pasados por los militares. Y él
decía, muerto primero. Y así lo ha demostrado.
Su
hijo fue originalmente detenido por tres años, ¿cómo
fue que se alargó esa condena?
Cuando
entró el 6 de diciembre de 2002 entró sólo
por tres años, pero por su postura contestataria ante
los agentes del penal, le fueron sumando. Y diría su
madre, con el dolor que tiene profundamente, que eso ha sido
porque mi hijo es de la raza negra. Voy a explicar al
mundo que no admito que Raúl Castro diga que siente la
muerte de Orlando Zapata Tamayo para esta madre. Yo
quisiera que se lo dijera a esta madre de frente cuando él
sabe que mi hijo ha sido torturado por la mano de todos los
agentes que él tiene. No admito que diga que tiene solidaridad
conmigo por la muerte de mi hijo.
La
muerte de su hijo parece ser la primera muerte de un prisionero
cubano por huelga de hambre en 40 años. ¿Qué
significado le da usted a eso?
Yo
tengo entendido que Pedro Luis Voltel murió con una huelga
de hambre de 53 días y mi hijo muere con una huelga de
hambre de 86 días. Y sí digo al mundo y a todo
el que me escucha que todos los países que tienen relaciones
con Cuba, que yo pido, esta madre, con todo el sentimiento profundo
y el corazón partido en unos cuantos pedazos porque mi
hijo es un joven de 42 años, que no deje a mi hijo solamente
como una foto para recuerdo de ser un luchador pacífico
por los derechos humanos. |