| Por
Esteban Casañas Lostal.
Montreal.Canadá
No
tenía ideas sobre existencia de esta prostituta política
argentina hasta hoy que me llegó su asqueroso artículo
sobre Orlando Tamayo Zapata.
Al
leer su vomitivo mamotreto del que muchos infelices se harán
eco, me viene a la mente la imagen casi beatificada de aquella
mujer de origen alemán llamada Tamara Bunke y conocida
por los perfectos idiotas de nuestro continente como “Tania
la guerrillera”.
Cuando
lees los diarios que fueron escritos en la época y lanzados
al mercado como Best Sellers que se vendieron como pan caliente,
entre ellos el del asmático y piojoso argentino, asesino
también. Nos encontramos con pasajes casi bíblicos
donde nos muestran a una Tania, “iluminada por el señor”,
que mantuvo relaciones amorosas con un personaje de alto rango
en Bolivia.
Se
sacrificó así para espiar al gobierno boliviano,
sacrificio que llevó en la cama y todos los convites
que corresponden a esa esfera del poder, pero, siempre existe
un pero en la vida de esas o esos cabrones espías, su
mente se encontraba en La Habana junto a su “negrito”. ¡Claro!
Se templaba al boliviano mientras se hacía cráneo
con la manguera de nuestro infeliz criollo. Que demás
está decir, aceptaba complacientemente sus tarros en
nombre de la revolución y la lucha de los pobres en todo
el continente por imponer la voluntad del proletariado. ¡Hay
que ser tarrú para merecer formar filas en esos cuerpos
del MININT! Y el que lo dude que le pregunte a él.

Recordando
aquella historia que consumí apasionadamente siendo muy
joven y leyendo toda esa diarrea contenida en el artículo
escrito por esta bruja en contra de Orlando Tamayo Zapata, me
viene a la mente una sola pregunta: ¿Quién será
el infeliz negro que le metió el chorizo a esta vieja
argentina? Ataco al mensaje y su mensajero de un solo golpe,
no me deja mucha opción cuando busco información
sobre su persona en Internet. Es prolífera y su lucha
por imponer ese sistema que solo conoce a través de los
placeres prohibidos a nuestros nacionales, se extiende mucho
más allá de los límites humanamente tolerable.
Criminales se convierten en héroes bajo la influencia
de su pluma, narcotraficantes en revolucionarios, asesinos en
seres fotogénicos, campos de concentraciones que confunden
su geografía, torturas que solo llevan el sello de la
derecha, y como dice ella, afirma, en la isla nadie muere de
hambre. No se enteró la hija de puta del deceso de los
loquitos de Mazorra, ni que a los niños le quitan la
leche a los siete años medio siglo después de
las pretensiones por construir el paraíso prometido.
Esta cabrona no se ha enterado de nada y vomita con rabia en
contra de un infeliz negro que nos ha regalado su vida. Bueno,
y ella, ¿qué coño de su madre tiene que
ver con nosotros?, ¿no es argentina? ¡No! Al parecer,
es una hija de puta fosforescente que pretende ser observada
desde todo el continente y hay que prestar algo de atención,
vivimos en tierras muy fértiles para producir idiotas.
Es de esas piezas que se apuró para hacerse eco de la
versión vendida por el gobierno cubano, ¡Tamayo
es un delincuente! Ya lo sabíamos nosotros y lo esperábamos,
¿cómo no íbamos a hacerlo? Crecimos y nos
criamos bajo su fatal influencia, experiencia que nunca ha vivido
esta putica de la política latinoamericana. Mezcla melones
con tomates para preparar una ensalada, y de paso, nos responsabiliza
con la muerte de ese infeliz. Digo nos y me refiero al exilio
cubano, culpa de paso al “imperio”, cuando la leo, pienso que
ella escribe los discursos de ese animal que gobierna en Venezuela.
Dice
que Orlando Zapata tuvo un amplísimo historial delictivo,
no digo yo, militó en el partido comunista cubano y luego
se arrepintió o cambió. ¿Quieren ver un
lugar que agrupe a tantos delincuentes? Nosotros lo sabemos,
pero ella en su calidad de argentina no lo conoce y se deja
llevar por los arrebatos de su clítoris y vieja vagina,
allá va el negro para despejarle todas las dudas. Para
ella, el norte tiene las cárceles repletas de revolucionarios
y en Guantánamo guardan prisión varios angelitos.
Los cinco descarados que trabajaban en la red Avispa son héroes
y los dos millones de cubanos que andamos regados por el mundo
somos cerdos que nos alimentamos con la muerte de Tamayo.
No
quiero extenderme más, no tengo tiempo suficiente para
dedicárselo a ella. Estas son las palabras de un puerco
dirigidas a una puerca fanática.
En nombre de todos los cubanos que andamos regados por el mundo,
en nombre también de la familia de Tamayo, en nombre
de todos los presos políticos que guardan prisión
en la isla, en nombre de todas esas niñas que se han
tenido que vender a viejos asquerosos para abandonar nuestra
isla, en nombre de los muertos en Angola, Etiopía, El
Salvador, Mozambique, El Congo, Nicaragua y cuanto país
fuera utilizado como trampolín de esta pesadilla. En
nombre de todos nuestros muertos en el Estrecho de La Florida,
en nombre de toda esa historia que usted no conoce y satisface
en adulterar a cambio del rabo de un negro. En nombre de todo
esto, señora, ¡Me cago en el corazón de
su madre!
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