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| Semanario El Veraz | San Juan, Puerto Rico | |
Presidentes de Cuba: Tomás Estrada Palma

Recopilación "El Veraz"

Hijo Único, nace Tomás Cirilo José de la Caridad Estrada y Palma en una familia acaudalada en la Ciudad de Bayamo, en el Oriente Cubano, el 19 de julio de 1832, siendo bautizado el 6 de agosto del mismo año en la Parroquia de San Fructuoso de las Piedras Albas en la misma Ciudad.

Su padre era Don Andrés Duque de Estrada, descendiente de Fernando I de León y Castilla y la madre María Candelaria Palma y Tamayo

La familia de Tomás Estrada Palma por parte de Padre, era una de las familias más antigua de Cuba, que llegaron a la isla desde Salamanca a mediados del Siglo XVI, siendo el Capitán Andrés Duque de Estrada el primero del Linaje en llegar a Santiago de Cuba y al poco tiempo nombrado Teniente Gobernador de dicha Ciudad.

Su hijo Manuel Duque de Estrada y Tovar, nacido en Santiago de Cuba, fue el primero en trasladarse a Bayamo a principio del Siglo XVII en donde llegó a ser Capitán de Milicias y más tarde Regidor Perpetuo y Alcalde Ordinario de Bayamo.

Se convirtieron en una de las familias más prestigiosas del Oriente Cubano, y a lo largo del siglo XVII, XVIII y XIX ocuparon posiciones importantes en la política cubana.

El mismo Andrés Duque de Estrada, padre de Tomas Estrada Palma, nacido a mediados del Siglo XVIII fue Abogado, Regidor, Alcalde Ordinario y Alguacil Mayor de la Ciudad de Bayamo.

Tomás Estrada Palma Estudió las primeras letras en el hogar; luego viajó a La Habana e ingresó en la escuela privada de Toribio Hernández, donde recibió el título de bachiller en el instituto de esa ciudad.

Inició estudios de Derecho en la Universidad de La Habana y los continuó en la Universidad de Sevilla, España.

Al fallecer su padre, tuvo que dejar los estudios y regresar a Cuba para administrar los bienes familiares entre ellos las haciendas Canabacoa y La Punta.

El trabajo corría a cargo de esclavos, a los que educaba en la más severa moral e incluso enseñaba a leer y a escribir.

Pasaron a vivir a la hacienda La Punta, a orillas del río Cauto.

Aceptó el puesto de teniente pedáneo del cuartón de Guamo. Más tarde fue electo Regidor del Ayuntamiento de Bayamo, cargo que desempeñaba en octubre de 1868.

Militó en la logia masónica Estrella Tropical No. 19 formando parte de la conspiración independentista.

Llevaba una existencia patriarcal, alterada en la década del 60 por los aires conspirativos que gravitaban en el valle del Cauto.

El 11 de octubre de 1868 fue designado por las autoridades españolas para formar parte de una comisión encargada de persuadir a Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo para que depusiera las armas.

Días después entran en Bayamo, a sangre y fuego, Céspedes y su gente, y Estrada Palma se le suma entusiasta y decide irse a la manigua con los Insurrectos. Su anciana madre, no obstante sus 80 años, a pesar de su negativa, persistió y logró acompañarle.

En abril de 1869, a raíz de la celebración de la Asamblea de Guáimaro, fue electo representante a la Cámara (por el distrito de El Cobre, en la región oriental) por el grupo político liderado por Rafael Morales y González , Moralitos.

En el año 1871 una columna española asaltó el campamento donde habitaba Yaya Palma como le decían a la madre de Tomas Estrada Palma.

Junto a otras familias cayó prisionera, mientras incendiaban el rancherío y asesinaban a varios hombres.

Durante el trayecto los Soldados presionaban a la anciana para que caminara, pero ella se negaba con una energía incontenible. Entonces el jefe de las fuerzas enemigas, cansado de la insolencia de aquella mujer, ordenó que se metiera a “aquella vieja” en el bosque y se le diera muerte.

Suerte que el que recibió aquella brutal orden era conocido de Tomás Estrada y no quiso cumplir el mandato prefiriendo abandonarla en medio del bosque.

En la soledad sufrió los rigores del hambre y una lluvia torrencial. Acerca de los azahares vividos por la heroica bayamesa escribiría el coronel Fernando Figueredo Socarrás:

«La anciana vagó sin rumbo por los bosques manteniéndose con las frutas silvestres que encontraba al paso, hasta que extenuada por el hambre y la fatiga decidió no caminar más y esperar sus últimos momentos sentada en una roca. La casualidad hizo que un pasajero amigo la encontrase y la devolviese a su hijo. ¡Infeliz anciana! No tuvo fuerzas para resistir la emoción del encuentro y en los momentos de estrechar a su idolatrado Tomás en los brazos, murió con la misma santa tranquilidad con que había vivido.»

Fue enterrada en la hacienda La Punta.

Entre 1871 y 1872 Tomas Estrada Palma participó en la invasión y campaña de Guantánamo, que dirigió Máximo Gómez, y al año siguiente estuvo entre los que con más fuerza abogaron por la deposición de Céspedes de su cargo de presidente.

Cuando ocurrió la caída en combate del mayor Ignacio Agramonte y Máximo Gómez ocupó la jefatura del Camagüey, Estrada Palma volvió a incorporarse a las fuerzas de Máximo Gómez, hasta 1875, cuando Gómez decidió tomar el territorio de Las Villas para iniciar la invasión a Occidente.

En febrero de 1875 se unió a las tropas del general tunero Vicente García González y apoyó la destitución del presidente Salvador Cisneros Betancourt.

Al hacerse cargo de la presidencia Juan Bautista Spotorno, Estrada Palma fue llamado a ocupar el cargo de Secretario de Relaciones Exteriores.

Durante ese período divulgó en América Latina y Estados Unidos, a través de los agentes diplomáticos de la República en Armas, el decreto en el cual se disponía la pena de muerte para los individuos que, procedentes del campo enemigo, presentasen de palabra o por escrito proposiciones de paz fundadas sobre la base de no reconocer la independencia.

El 29 de marzo de 1876 fue electo por mayoría presidente de la República en Armas.

Ocupaba el cargo cuando se produjo la deposición de Máximo Gómez de Las Villas; lo nombró entonces Secretario de la Guerra y designó, al mismo tiempo, al general Vicente García como jefe de las fuerzas que tenía Máximo Gómez en territorio villareño.

El 19 de octubre de 1877, cuando se encontraba acampado junto con su Escolta en la finca Tasajeras, en las cercanías del río Cauto, fue sorprendido y detenido por las fuerzas españolas y llevado a la Prisión de Castillo del Morro en la Habana, para mas tarde ser enviado a Cádiz, enclaustrado provisionalmente en el Castillo de Santa Catalina, del que pasó al Castillo de Figueras en Cataluña, hasta su liberación a raíz de los acuerdos de Paz de Zanjón en febrero de año 1878.

Pero no estando de acuerdo con las condiciones de dicho pacto, y no creyendo las promesas hechas por los españoles, se negó a regresar a Cuba.

En vez de eso, viajó a Paris donde estuvo brevemente, y después a Estados Unidos, a un lugar a 50 millas al norte de la ciudad de Nueva York llamado Central Valley.

Estrada Palma amplió sus estudios de Filosofía, Derecho Público e idiomas, y mantuvo correspondencia con amigos dentro y fuera de Cuba.

En algunas de sus cartas de entonces advirtió que, a su entender, los cubanos no estaban en condiciones de darse un gobierno propio, por lo que consideró como solución más razonable la anexión a Estados Unidos, país al que admiraba profundamente

En este periodo, llega a la conclusión de que Cuba será desprendida de España, pero que los cubanos no están capacitados para gobernar libremente su nación, que no estaban listos para la independencia y que la única solución seria la anexión a los Estados Unidos.

En ese entonces que recibe una carta de su pariente, el poeta José Joaquín Palma desde Honduras invitándolo a ir hacia ese país.

José Joaquín Palma también había participado en la insurrección de los Diez Años y al llegar a Honduras se convirtió en hombre de confianza del Presidente hondureño Marco Aurelio Soto.

Al llegar Estrada Palma a Tegucigalpa, fue inmediatamente nombrado primer Director del Servicio Postal de Honduras, traductor oficial y profesor del colegio de señoritas.

En el Correo Postal, Estrada Palma estableció las normas para la correspondencia interna y externa y incorporó a Honduras a la Unión Postal Universal.

Al año siguiente fue nombrado a la Junta de Directores del Hospital General, donde asumió el cargo de Secretario.

Estrada Palma de casi 45 años inicia un romance con la joven Genoveva Guardiola Arbizú de solo 23 años, hija del ex-presidente de Honduras, el General Santos Guardiola, casándose el 15 de mayo de 1881 en la iglesia de San Miguel en Tegucigalpa.

Se hace profesor del Instituto Nacional de Segunda Enseñanza, y más tarde Director del mismo.

Mas tarde cuando Marco Aurelio Soto renuncio a la Presidencia, Estrada Palma, Genoveva y el recién nacido José Manuel Estrada Guardiola partieron hacia Central Valley en el estado de Nueva York donde tenían conexiones.

En Central Valley, Estrada Palma volvió a adquirir una posición de respeto e importancia.

En sociedad con los esposos Cornell, estableció el Instituto Estrada Palma, una escuela bilingüe y bicultural donde muchos jóvenes hondureños, argentinos, mexicanos y cubanos, así como norteamericanos locales fueron a estudiar.

Don Tomás, como se le conocía, enseñaba las asignaturas de letras: Latín, Griego, Inglés, Francés, Castellano, Historia, Literatura y disertaciones sobre clásicos españoles.

Se hace Ciudadano Norteamericano y vive en Estados por 25 años y llega a tener Cinco hijos mas, Lucita, José, Tomas, Cándida y Carlos Estrada.

Central Valley estaba muy cerca de la ciudad de Nueva York, donde José Martí estaba preparando una nueva lucha por la independencia de Cuba.

En 1884 Gómez en una Carta había invitado a Estrada Palma a sumarse a su movimiento, pero Estrada Palma le había contestado que no lo hacía porque era anexionista.

Martí combate todas las ideas contrarias a la independencia y busca la unidad de la vieja generación de patriotas para unirlos a favor de la Causa

No puede pasar por alto el hecho de que en la emigración en los Estados Unidos Estrada Palma fuera la figura más prestigiosa por su papel en la guerra grande.

Martí logra conquistar para la Causa a Estrada Palma y lo visita frecuentemente en Central Valley, le gustaba conversar con Don Tomás a quien consideraba un amigo, al que llamaba "mi almohada" lo que demostraba la confianza que le tenía y le pide que lo ayude en la formación del Partido Revolucionario Cubano.

Estrada Palma tenía que unirse al esfuerzo independentista. Para la emigración y Martí, el prestigio de Estada Palma era sumamente elevado.

A partir de 1887 se vinculó a los trabajos de organización emprendidos por José Martí en el seno de la emigración cubana en Estados Unidos, cuyo punto culminante fue la creación, el 10 de abril de 1892, del Partido Revolucionario Cubano, del cual llegaría a ser delegado.

El 17 de abril de 1892, Tomás Estrada Palma preside la sesión del Partido Revolucionario Cubano en la que es elegido Martí como delegado de la organización anticolonial y pronuncia las palabras de clausura.

Por esa época Martí habla con respeto y cariño de Estrada Palma ¨… a quien suponen el poseedor de la bandera de Yara¨

Sobre Estrada Palma, Martí escribió:

¨ (…) Por todas partes veo al hombre invicto que lleva integra en el carácter toda la honra de su país¨

En 1895 comenzó la Guerra de Independencia cubana. José Martí, el alma y cerebro de la operación decidió ir a Cuba en contra de las advertencias de todos y le pidió a Estrada Palma que se hiciera cargo de la dirección del esfuerzo durante su ausencia.

Escasamente dos meses después, muere en batalla José Martí.

Tomás Estrada Palma años después le reprocho a Máximo Gómez en una carta:

“¿Y por qué lo dejó usted lanzarse a la batalla?¨

Máximo Gómez le respondió:

¨… A alguna distancia del enemigo le ordené que se retirara, él desdeñó mi orden y mientras yo ordenaba la carga no era posible que yo mirase a Martí. Cuando me pude a percibir de su caída, lo más que podía hacer lo hice, lanzarme solo a ver si recogía su cadáver. No me fue posible, y puedo asegurar a usted que jamás me he visto en tanto peligro.”

Estrada Palma entonces fue elegido por unanimidad de las delegaciones cubanas y clubes en Estados Unidos y aceptó la inmensa labor de dirigir el esfuerzo libertador desde el extranjero.

Al morir Martí el 19 de mayo de 1895, Estrada Palma fue electo, por la inmensa mayoría de los clubes, como delegado del Partido Revolucionario Cubano.

A ese cargo se unió el nombramiento de delegado plenipotenciario que le confirió el Consejo de Gobierno de la República en Armas.

Entre 1895 y 1898 se desempeñó en ambos cargos. Las facultades que se le otorgaron fueron amplísimas, «en tanto representante de la República en Armas por sí o por medio de delegados, ante los pueblos, gobiernos y naciones con los cuales considérese conveniente establecer relaciones de amistad y cooperación».

Con tales poderes pudo contratar empréstitos, emitir papel moneda y sellos de correos, nombrar subdelegados y agentes, así como recibir y colectar fondos y emplearlos en lo que considerase conveniente.

Para formar una idea mas completa de la Honradez y Honestidad de Estrada Palma hay, que recordar en esta etapa con el fin de dedicarse a las labores de la delegación, el antiguo hacendado, luego un maestro de escuela hubo de abandonar, como muchos otros patriotas las fuentes de sus holgura económica y aun el empleo que daba supervivencia a su familia.

Rechaza la regla de mantenerse con los fondos de la delegación, los usa con mucha discreción en los gastos de representación.

Decide hipotecar su casa del central de Valley pagando intereses, lo que lo coloca en una situación económica desesperada.

Es el hombre que maneja miles de pesos del partido y se niega obstinadamente a ser mantenido por el Partido.

La noticia cruza los mares y desde Paris la cubana Marta Abreu le envía un giro de 1500 pesos para que pague la hipoteca pero la bondad no lo conmueve y devuelve el giro.

En diciembre de 1895 Estrada Palma viaja a Washington, visita a Senadores y Representantes amigos para recabar de ellos el respaldo a la beligerancia cubana.

Por otra parte constituye en Washington una oficina para las gestiones diplomáticas con la colaboración de Gonzalo de Quezada.

Estrada Palma pese a sus convicciones anexionistas, no gestionara la anexión, sino, el respaldo norteamericano.

Esta actitud esta relacionada con el hecho de que si bien los cubanos han realizado una guerra victoriosa y tienen prácticamente derrotada a España también es cierto que han sufrido un severo desgaste por la exención de la guerra y la destrucción de las bases de sustentación interna del ejército libertador.

De hecho el número mas grande de soldados cruzando el Atlantico, solo pudo ser superado por los Estados Unidos casi 50 años después, durante la Segunda Guerra Mundial.

España envio para mediados de 1895, 200 mil soldados a Cuba para detener a los Mambises

Para 1896 comienza la Reconcentracion de Valeriano Weyler que utilizo tácticas de guerra total: organizó campos de concentración para los campesinos, destruyó los edificios que pudieran servir de refugio a los sublevados, prohibió la zafra, etc.

Los norteamericanos le dieron entonces los calificativos de "carnicero" y "tigre de Manigua". Sobre el general Weyler se tejió una leyenda negra que ha llegado a nuestros días.

A principios de 1896 los patriotas cubanos tenían la guerra militarmente ganada, después de haber derrotado a los Generales mas renombrados de la Corona Española

Pero desde que Valeriano Weyler llegó, el escenario de la guerra cambió radicalmente y ya al comienzo de 1897, las fuerzas coloniales habían recuperado el control del centro y occidente de la isla.

Weyler había decidido desgastar a los mambises cortándoles bruscamente el sustento que pudieran hallar en los campos cubanos.

Sucesivamente, dispuso aplicar la jurisdicción de guerra y juicios sumarísimos a quienes difundieran noticias favorables a los mambises, dieran armas, caballos o cualquier cosa a éstos. Cerró las tiendas ubicadas a más de 500 metros de los poblados, requisó caballos y alimentos como el maíz.

Específicamente, el bando de reconcentración, dictado el 21 de octubre de 1896, obligaba a los habitantes de los campos o fuera de la fortificación de los poblados a reunirse en el plazo de 8 días en los pueblos ocupados por las tropas ibéricas.

De no hacerlo, se les consideraba rebeldes y eran juzgados como tales.

La medida se hizo cumplir levantando alambradas y fuertes en ciudades y campos, donde vagaban hambrientos y plagados de enfermedades niños, mujeres, ancianos, todos.

Habían cerca de 400.000 cubanos encerrados en estos campos hacia finales de 1896 vivían en “condiciones higiénicas deplorables” y carecían de una alimentación suficiente. Además, la privación de libertad de los campesinos provocó una hambruna que cercenó a un tercio de la población de la isla.

La cifra de fallecidos en los campos de Concentración entre 1896 y 1898 se estima entre 100 mil y 150 mil personas.

En las actas del consejo de gobierno cubano de la República en Armas, también se expresan la precaria situación económica en que se encuentra el campo insurrecto factores que al margen de otras consideraciones políticas, pudieron llevar al consejo de gobierno a autorizar la solicitud de la intervención norteamericana..

Un amigo de la causa Cubana Horacio Rubens que es el consultor legal de la delegación en diciembre de 1897, le dice a Estrada palma que el presidente de EE.UU. le ha prometido un futuro reconocimiento a la beligerancia.

Cuando Mchkinley asume la presidencia Estrada Palma se dirige a él pidiéndole que reconozca la beligerancia de Cuba.

Bajo el mando de Estrada Palma se realizan varias expediciones cubanas a la isla.

Uno de los sucesos mas dramáticos sería el hundimiento Hawkins que a principios de 1896 traía una expedición de Calixto García, el cual, milagrosamente salvó la vida. Ocho expedicionarios murieron ahogados.

Durante 1896 y 1897 arriban a Cuba numerosas expediciones. El general Emilio Núñez y del subdelegado Joaquín Castillo Duany dan respetadas muestras de valor y eficiencias un unión de los demás conductores de expediciones.

Si a principios de la gestión de Estrada Palma se le critico el monopolio en la organización de expediciones y con el las fallas por inexperiencias, pueden decirse que el departamento de expediciones presento valiosos servicios durante todo el curso de la guerra y encauzó los recursos evitando las formaciones anárquicas de expediciones que en muchas ocasiones trataron de materializarse.

Gracias entre otros a la gestión de Estrada Palma, se logra aprobar una resolución conjunta en el Congreso norteamericano para llevar a Cuba algunas expediciones protegidas por barcos norteamericanos.

A las 21:40 del 15 de febrero de 1898, una explosión ilumina el puerto de La Habana. El Maine había saltado por los aires. De los 355 tripulantes, murieron 254 hombres y 2 oficiales.

El 19 de abril de 1898 el congreso norteamericano aprobó una resolución donde se instó el empleo de sus fuerzas armadas para garantizar la pacificación de Cuba, comenzando así la guerra Hispano-Cubano-Americana.

En este contexto Cinco días después en resolución conjunta, el Consejo de Gobierno de la República en Armas aprueba el 24 de abril de 1898 un manifiesto en el que rechaza las últimas proposiciones de España para un entendimiento, desconoce la suspensión Española de las hostilidades y expresa.

"… Aceptamos expresamente todo auxilio, toda acción que se nos preste, ya vengan de personas o entidades particulares o de la gran nación y para esto debemos desde hoy considerar como nuera amiga y aliada"

De parte del Gobierno Cubano de la República en Armas no encontramos ningún reparo, excepto una carta que dirige Máximo Gómez al gobierno, en la que expresa que:

"… He de aceptar todo que, sin obligarnos a cosas que no debemos, concurran al fin propuesto"

En la sesión del consejo del gobierno del 10 de mayo de 1898 se da lectura a una carta de Estrada Palma, en la que expresan:

"Que ha dirigido al presidente Mr. Mchinley una exposición ofreciendo en nombre de la república de Cuba la cooperación"

Dicha comunicación que se transcribe, expresa lo siguiente:

"La República de Cuba dará instrucciones a sus generales para que sigan y ejecuten los planes de los generales americanos"

En agosto del mismo año se firma un armisticio entre España y Estados Unidos poniendo fin a las hostilidades. A pesar de su sacrificio por 3 años y de haber combatido junto las tropas americanas y las fuerzas cubanas no se le permite participar en la firma del armisticio en agosto ni en la firma del Tratado de París en diciembre y que pone fin a la guerra y asegura la independencia de Cuba.

Al momento de entrar los Estados Unidos en la guerra el Ejército Libertador (Mambises) dominaba las áreas rurales de la isla y el Ejército Español controlaba las ciudades y pueblos, España ya mostraba signos de agotamiento y la victoria de la causa independentista estaba cerca.

El balance de la guerra:

- En Cuba parecía entonces que con la Derrota de España, habian quedado atrás, 400 años de crimenes, abusos, atropellos, de pobreza, de saqueo, expolio y exterminio de poblaciones indígenas completas, que la explotación y el racismo en contra de los negros se iria con los que sembraron la destruccion en Cuba, el robo efectuado por España de los recursos naturales mas preciados de un país. España lo único que dejo en Cuba fue miseria y pobresa.

- Atrás había quedado el Primer Genocidio conocido en la historia de la Humanidad y ordenado por la Corona Española, la reconcentración de Valeriano Weyler.

- España: llegó a tener hasta 270 000 soldados en la isla y sus bajas definitivas fueron alrededor de 44 000 soldados.

- Cuba: el Ejército Libertador llegó a tener 50 000 soldados (con solo el 50% armados) y sus bajas definitivas fueron de 9000 soldados.

- Para el país las pérdidas humanas y materiales fueron enormes, se calcula que cerca de 250,000 vidas se perdieron a causa de la guerra.

- Cuba que en el año 1887 tenía 1 631 687 habitantes y por el crecimiento natural debería haber alcanzado en el año 1899 alrededor de los 1 800 000 habitantes, realmente tuvo en el censo de ese año un total de 1 572 747 habitantes, nunca hasta entonces un país había perdido una proporción tal de su población en una contienda.

- Se perdió el 90% del ganado vacuno, una de las principales riquezas del país

- Se perdieron 90 000 fincas de labranza y 530 000 hectáreas de tierras cultivadas en 1887 se redujeron a 6 000 y 364 000, respectivamente

- De 1 000 ingenios azucareros en 1887 existían solo 207 en 1899.

Entre el 1ro de enero de 1899 y el 20 de mayo de 1902 la isla es ocupada por los Estados Unidos con Leonardo Wood como gobernador, si Estados Unidos llego a tener pretensiones anexionistas con respecto a la isla, las abandona cuando en las primeras elecciones que se celebran (para cargos municipales) el partido que abogaba por la anexión (Partido Unión Democrática) obtiene un mínimo de los votos frente a los partidos partidarios de la independencia.

Durante la ocupación norteamericana se realizaron grandes avances en el saneamiento de la isla, incluyendo la casi total erradicación de la fiebre amarilla tomando como base los estudios del sabio cubano Carlos J. Finlay, y en la organización del sistema educacional, de sanidad, de correos y administrativo.

Una vez concluida la contienda y días después de firmado el Tratado de París (10 de diciembre de 1898) entre Estados Unidos y España, el 21 de diciembre Patria publicó una circular de Estrada Palma que informaba a los cuerpos de consejo, clubes y agentes del partido, la disolución del Partido Revolucionario Cubano.

Conociendo las intenciones pluripartidistas de los miembros dentro del Partido Revolucionario Cubano señalaba:

¨Habéis cumplido el compromiso contraído. Habéis alcanzado el doble fin que perseguisteis: Cuba ha dejado de ser española. Cuba es independiente.

El partido Revolucionario cubano, por lo tanto, ha terminado la tarea que se impuso"

Gran Admirador de los Estados Unidos, de su prosperidad, de su modo de vida, de sus leyes y libertad, veía en los Estados Unidos un ejemplo a imitar y le escribe a un amigo en la Habana:

¨… puedo asegurar a Ud. que está ya completo el plan hábilmente preparado por el gobierno de Washington para imponer la paz de Cuba sobre la base de independencia con la garantía moral de los Estados Unidos, para asegurar la paz y el orden, promover las inversiones de capitales americanos en todo género de empresas en la isla y desarrollar entre ambos países un comercio recíproco que afianzará la prosperidad interior de nuestra patria.

Ni exagero ni me hago ilusiones. La cuestión de Cuba ha llegado ya, con relación a los Estados Unidos, al límite extremo. Me consta que el presidente está inspirado en los más nobles sentimientos, a favor nuestro, reconociendo nuestro heroísmo en la lucha por la independencia, y deseando que al asegurarla sea fructífera para nosotros. Un medio hay que el presidente conoce, por el cual, sin necesidad de anexión, absolutamente, el gobierno de los Estados Unidos tendrá en la República de Cuba una intervención indirecta que servirá para imprimir moralidad a la administración de nuestra hacienda y para darnos crédito con los capitalistas que nos presten su dinero…¨

Entre 1899 y 1902, período marcado por la ocupación militar de Estados Unidos en Cuba, permaneció en Nueva York en sus labores de maestro.

En el proceso eleccionario de 1901 fue propuesto candidato para la primera magistratura por una coalición nacional-republicana, con Luis Estévez y Romero como vicepresidente.

Mientras, los republicanos independientes y los miembros del Partido Unión Democrática impulsaron las candidaturas de los generales Bartolomé Masó Márquez y Eusebio Hernández para la presidencia y la vicepresidencia, respectivamente.

Con el total de votos de la Junta de Escrutinios por la coalición Estradista y la consecuente renuncia de los masoístas, la candidatura Estrada-Estévez alcanzó el triunfo.

El 20 de Marzo de 1902 desembarcó en Cuba por el puerto de Gibara, Oriente, tras más de 24 años de ausencia. en la zona oriental de la isla para iniciar una gira que culminaría con su entrada triunfal a La Habana tres semanas después.

Esta marcha cívica puso de manifiesto la extraordinaria acogida popular a la República y a Don Tomás.

Dondequiera que iba el pueblo lo recibía con sinceras ovaciones y vítores entusiastas.

La ciudadanía colmaba al Presidente con flores y banderas.

Según un testigo de la época:

“No había un cubano que no quisiera adquirir, por sus propios ojos, la certeza de que viajaba, para tomar posesión de su cargo, el Presidente de la República. ¡Se había acariciado por tantos años ese ensueño! ¡Se habían sufrido tantos dolores para lograrlo!”.

En Santa Cruz del Sur, veinte carrozas alegóricas de la historia de Cuba desfilaron ante la comitiva presidencial. En los muelles de la hermosa bahía de Cienfuegos, el Círculo de Artesanos le ofreció al Presidente un exquisito almuerzo criollo.

La reconciliación era el punto de partida.

“En el amplio camino que nos abre la República debemos entrar todos sin distinción alguna, descartando políticas y odios personales para salvar la Patria”, dijo ante la colonia española de Santiago.

Estrada Palma y Masó se abrazaron en Yara y juntos honraron a Carlos Manuel de Céspedes.

Banderas cubanas, estadounidenses y españolas se entrelazaban en manos del pueblo en todas partes.

La patria sería de todos. Los obreros le escucharon decir:

“El apoyo del pueblo trabajador y honrado es la base de nuestra futura felicidad”.

Con Don Tomás viajaban “tres caballeros de color” y en Bayamo se retrató tomando un refresco típico que la negra Ma Ramona le había ofrecido.

El 11 de mayo Estrada Palma entró en La Habana a bordo del buque ¨Julia¨

Más de 70,000 habaneros abarrotaban las calles. Bandas municipales de todo el país aguardaban al presidente.

Cuando el buque ¨Julia¨ entró en el puerto y se alzó la bandera en el Morro, todas las bandas y todas las voces entonaron el himno nacional.

“Jamás buque alguno entró en nuestro puerto con más solemnidad ni mayor gloria”.

A las 9:40 de la mañana, Estrada Palma pisó tierra habanera

Emeterio Santovenia en “Un Día Como Hoy” de la Editorial Trópico, 1946 nos describe los acontecimientos:

Tomás Estrada Palma, electo Presidente de la República, llegó por la mar a La Habana, procedente de Matanzas, el 11 de mayo de 1902. Su recepción oficial en la capital de la Isla estuvo a cargo del ayuntamiento de La Habana.

El pueblo de La Habana esperó y acompañó al Presidente con entusiasmo extraordinario, digno del suceso que lo motivaba.

La comitiva presidencial pasó de los muelles de Luz a la casa municipal de La Habana.

En la parte de ella ocupada por el Gobernador Militar aguardó Leonard Wood a Estrada Palma.

Del despacho de Wood el primer magistrado cubano se trasladó a la sala de sesiones del Ayuntamiento. El alcalde Carlos de la Torre anunció que el Cabildo tenía acordado que hiciese el discurso de salutación el concejal Alfredo Zayas.

Zayas dijo a Estrada Palma:

¨En nombre de todos os saludo. Tenemos la seguridad plena de que sois el hombre necesario por vuestro patriotismo e ilustración para dirigir la República por los buenos senderos de la prosperidad y de la libertad.

Nosotros, los que fuimos a buscaros al solitario rincón de Central Valley, estamos en el deber ineludible de cooperar con vos a la obra grandiosa de levantar y sostener la República.

Hoy, que es el santo aniversario de la muerte de Ignacio Agramonte, de aquel héroe que cayó en los campos de Camagüey, tenemos la gloria de saludaros y es nuestro principal deseo que todos los hijos de Cuba, para bien y estabilidad de la República, se inspiren en el noble patriotismo del legendario héroe.

Hablo en nombre de los nacidos en esta tierra y en el de los que, habiendo visto la luz primera en otras, si dejaron su patria, conservando su recuerdo en los corazones, como era su deber, se sienten llenos de gratitud hacia la tierra hospitalaria donde han logrado afectos y han creado familias e intereses."

Las palabras de Alfredo Zayas interpretaron fielmente el sentir de los habitantes de La Habana con ocasión de la llegada de Estrada Palma.

La presencia del ilustre patriota en la capital de la Isla era el mejor y más elocuente aviso de que se aproximaba la hora en que Cuba entraría en el goce de la soberanía internacional. En Estrada Palma todos contemplaban el inmediato advenimiento del gobierno propio.

Ver y saludar al Presidente era ver y saludar a la República.

En frases plenas de dignidad Estrada Palma agradeció la acogida que le dispensaba el ayuntamiento de La Habana. Percibió que flotaba el espíritu de Agramonte en un ambiente de santo patriotismo, al que todos aspiraban para bienestar de la Nación.

Vio en las manifestaciones que se producían con motivo de su presencia en la capital de la Isla la expresión de la alegría del pueblo cubano al contemplar realizado el idear de redención, y no el homenaje a un individuo.

Y de la unión que se venía predicando desde Gibara hasta La Habana dijo que era el mejor augurio de que la República sería estable y prospera.

Mensaje de Roosevelt

"Al Presidente y al Congreso de la República de Cuba".

"En el día 20 del presente mes el Gobernador Militar de Cuba en cumplimiento de mis instrucciones, os hará entrega del mando y Gobierno de la Isla de Cuba, para que de ahí en adelante los ejerzáis conforme a los preceptos de la Constitución acordada por vuestra Convención Constituyente, tal como se promulgará en ese día, y en ese instante declarará que la ocupación de Cuba por los Estados Unidos ha terminado. Al mismo tiempo quiero haceros presente la sincera amistad y los buenos deseos de los Estados Unidos, y nuestros más sinceros votos por la estabilidad y éxito de vuestro Gobierno, por las bienandanzas de la paz, la justicia, la prosperidad y ordenada libertad entre vuestro pueblo, y por una permanente amistad entre la República de los Estados Unidos y la República de Cuba".

Theodore Roosevelt

Acta del juramento de Don Tomas Estrada Palma.

En aquel instante, el primer presidente cubano dijo:

"Juro por Dios y prometo por mi honor desempeñar el cargo de Presidente de la República de Cuba .para que he sido electo, cumpliendo y haciendo cumplir la Constitución y las Leyes".

Estrada Palma pronunció el juramento de rigor ante el Tribunal Supremo, y al compás de cuarenta y cinco cañonazos se izó la bandera cubana en el Castillo de los Tres Reyes de El Morro y en el antiguo Palacio de los Capitanes Generales, a partir de esos momentos sede de la presidencia.

Francia, Inglaterra, Italia y México, fueron después de Estados Unidos, las primeras naciones en reconocer su gobierno. El 26 de mayo de 1902, Estrada Palma, dirigió su primer mensaje anual al Congreso del país donde hizo hincapié en la necesidad de mejorar la enseñanza pública, la cual se encontraba en estado calamitoso:

"Se ha dado al ramo la importancia que merece y declaro mi propósito de dedicar mis empeños al fomento de la escuela pública, convencido como estoy de que en ellas se encuentra el porvenir de la Patria

El presidente de los cubanos era sencillo, honesto, humilde, virtuoso y de serenidad de carácter.

Saludaba a todo el mundo y no se daba importancia con nadie. Su sueldo de presidente le parecía muy alto y parte de sus gastos de representación los devolvía al Tesoro Público.

Nunca tuvo Cuba en toda su historia un Presidente tan honesto y honrado.

No se cuidaba para nada: tomaba los vehículos públicos en vez de usar autos privados.

La fé del pueblo cubano en este hombre era realmente extraordinaria, se hizo famosa en toda Cuba esta frase:

“Don Tomás puede gobernarnos con tazas de café”.

El interventor Leonardo Wood dejó practicamente exhausto el tesoro público y esta era de las primeras obsesiones del austero Don Tomás.

Antes del año en el poder ya la Tesorería tenía buen respaldo.

Impuso una economía basada en mayores ingresos que gasto, al punto de conseguir ya para 1905 un sorprendente superávit de 20 millones de dólares.

En seguida se dio a la tarea de resolver los problemas urgentes de la joven República.
A su incentivo se firmó el primer tratado político y comercial con los Estados Unidos, que ayudó mucho a las finanzas nacionales.

Gabinete de Tomás Estrada Palma
Secretariado Secretario Fecha de nombramiento
Presidencia Jorge Alfredo Beltoz 20 de mayo de 1902
Estado y Justicia Carlos de Zaldo Beurmann
Carlos Ortiz Coffigny
Juan Francisco O´Farrill Chappotín
20 de mayo de 1902
16 de agosto de 1904
6 de marzo de 1905
Gobernación Eduardo Yero Beduén
Fernando Freyre de Andrade
20 de mayo de 1902
6 de marzo de 1905
Obras Públicas Manuel Luciano Díaz Sosa
Rafael Montalvo Morales
20 de mayo de 1902
6 de marzo de 1906
Instrucción Pública Eduardo Yero Beduén
Leopoldo Cancio Luna
Eduardo Yero Beduén
Fernando Freyre de Andrade
Manuel Francisco Lamar del Portillo
20 de mayo de 1902
1 de diciembre de 1902
6 de marzo de 1905
7 de marzo de 1905
13 de enero de 1906
Hacienda José María García Montes
Juan Rius Rivera
Ernesto Fonts Sterling
Juan Rius Rivera
20 de mayo de 1902
6 de marzo de 1905
Agricultura Emilio Terry Dorticós
Manuel Díaz Sosa
Rafael Montalvo Morales
Gabriel Casuso Roque
20 de mayo de 1902
30 de agosto de 1902
7 de marzo de 1905
20 de agosto de 1905

Con toda razón le dio prioridad a la instrucción pública, basamento del progreso social y económico de cualquier país.

Don Tomás dedicaba el 25% del presupuesto nacional a la enseñanza y el diez por ciento al ejército.

Aumentó las aulas de tres mil a cinco mil y se enorgullecía, con sobrada razón, de que en su gobierno había más maestros que soldados.

Introdujo reformas en el sistema fiscal, aumentó a su debido nivel los impuestos para equilibrar el presupuesto.

Esto facilitó el aumento en la fluidez del dinero en manos del pueblo.

También debe mencionar sus contribuciones en el ramo de las obras públicas que producían dos grandes ventajas: daba empleos a cientos y mejora los edificios públicos(como escuelas y oficinas del estado), caminos y carreteras.

Esto era algo importante porque la Isla había quedado bastante depauperada.

Apoyó regulaciones necesarias para orientar la inmigración.

Mejoró notablemente el renglón de la economía, sobre todo en el campo de la ganadería.

Durante su gobierno se desarrolló ampliamente nuestra primera industria: la azucarera con aumento de los centrales y de la producción.

El presidente Roosevelt lo felicitó por los progresos económicos.

Entre los adelantos de Estrada Palma deben señalarse también sus contribuciones al desarrollo de las otras industrias y ocupaciones básicas del país: el tabaco y el café.

Sus ayudas fueron tales que los futuros gobiernos siguieron sus pasos para elevar las cuatro industrias esenciales: la azucarera, la ganadera, la tabacalera y la cafetera.

El 20 de mayo de 1902, al cesar la Intervención, los norteamericanos habían construido unos 500 metros del muro del malecon, pero es con el gobierno de Estrada Palma que se extiende desde el extremo del Paseo del Prado hasta el Parque Maceo a la altura de la calle Belascoaín, teniendo primeramente, el nombre de "Avenida del Golfo" y con posterioridad el de "Avenida de la República".

Se gobierna con la Constitución de 1901, a la cual se añadió la Enmienda Platt, que permitía a Estados Unidos intervenir militarmente en caso de peligro para la Estabilidad de Cuba o a petición de los gobernantes cubanos.

Estrada Palma sabia que el pueblo cubano no estaba listo para la independencia, como lo demostraron los cubanos políticamente a lo largo del Siglo XX.

Los acontecimientos posteriores le dieron la razón y sus temores se hicieron realidad

Al aproximarse las elecciones presidenciales de 1906, un grupo de sus hombres de confianza convencieron a Estrada Palma a aspirar a un segundo período.

Sus grandes consejeros Domingo Méndez Capote, Ricardo Dolz y Carlos Párraga lo llevaron a inscribirse en el nuevo Partido Moderado e ir a la reelección.

Aunque tuvo sus dudas, al fin se dejó convencer y creó el llamado Gabinete de Combate.

Aceptó la postulación a un segundo mandato presidencial, del cargo de presidente de la república.

Pero definitivamente los cubanos no estaban capacitados para la independencia, mucho menos para gobernar libremente y civilizadamente su nación.

El 20 de mayo de 1906, Estrada Palma tomó nuevamente posesión de la Presidencia.
Esta reelección contaba con la oposición de los Partidos de Oposición y de grandes figuras históricas como Juan Gualberto Gómez, el Genera Máximo Gómez y acusaron al Partido Moderado de malos manejos electorales.

El General Gómez, que siempre fue un soldado, pero quizás uno de los Generales políticamente mas ignorante, pronunció entonces la célebre frase:

“… Siento latidos de Revolución”.

Es de hecho el primer intento de Golpe de Estado en Cuba.

En medio de elecciones muy discutidas, debido a malos manejos cometidos por miembros de su partido, manejos a los cuales Estrada Palma estaba ajeno, el creciente clima de violencia y la rabiosa lucha por el Poder de Elementos de la oposición, Estrada Palma es reelegido Presidente al lograr su partido Moderado la victoria electoral.

Pero la violencia partidista, al margen del Pueblo se acrecienta y estallan levantamientos y rebeliones en varias regiones de la Habana.

Los fraccionados liberales, encabezados por el General José Miguel Gómez, (Mas tarde conocido con el alias "Tiburón¨ y que llego a ser el Primer Presidente Corrupto en la historia de Cuba) se levantaron en armas contra el nuevo gobierno Estradista.

El 19 de agosto de 1906, en el Hato de las Vegas en Pinar del Río, se inicia la sublevación que iba a concluir con la renuncia del Primer Presidente de la Cuba republicana, Don Tomás Estrada Palma.

En el mes de septiembre, Estrada Palma sostuvo varias entrevistas con el general Mario García Menocal, en las cuales se le presentaron las proposiciones de parte de los liberales para restablecer la paz que en un primer momento aceptó.

Pero posteriormente cambió de actitud, y el 8 de septiembre siguiente el Secretario de Estado, en nombre del Presidente, solicitó del mandatario estadounidense Teodoro Roosevelt el envío inmediato de dos barcos de guerra.

Estrada Palma hombre de probada Verticalidad, se negaba a negociar la paz con los alzados a menos que éstos entregaran las armas.

El 13 de septiembre de 1906, Estrada Palma pidió oficialmente la intervención de Estados Unidos y anunció su decisión irrevocable de renunciar y entregar el gobierno de Cuba al representante designado por esa nación, tan pronto hubiese desembarcado.

Y Estados Unidos acude en ayuda del Estrada Palma, el único Presidente Honrado que ha tenido Cuba en toda su historia.

A pesar de todo, Don Tomás Estrada Palma inspira entre los que conocen su trayectoria de maestro fecundo y hombre honrado, un sentimiento de respeto.

No fue de hecho no era el único entre los veteranos de la guerra de independencia que deseaban la intervención de Estados Unidos.

En una desesperada gestión de última hora para no verse obligado a intervenir en Cuba, como lo estipulaba el Artículo III de la Enmienda Platt, el presidente Theodore Roosevelt prácticamente le implora a Estrada Palma que no renuncie.

En carta fechada el 14 de septiembre de 1906, el mandatario estadounidense escribe.

"Encarecidamente le ruego que sacrifique sus propios sentimientos ante el altar del bienestar de su país, y acceda a la petición de Mr. (William) Taft de que usted continúe en la Presidencia el tiempo a su juicio necesario para que se establezca el nuevo Gobierno temporal bajo el cual sea posible llevar a cabo las negociaciones para la paz.

Yo envié a Cuba a Mr. Taft y Mr. (Robert) Bacon, en virtud de los repetidos telegramas de usted manifestando que renunciaría; que tal determinación era irrevocable y que no podía continuar más tiempo en el gobierno".

A renglón seguido, Roosevelt le advierte a Estrada Palma que si bien era cierto que su gobierno no podía sobrevivir ante semejantes circunstancias, su tozudez terminaría por hundir al país.

"La tentativa de mantenerlo o de dictar los términos indicados por usted respecto al nuevo gobierno, no significaría otra cosa que el desastre y quizá la ruina de Cuba.

Bajo su gobierno y durante cuatro años, ha sido Cuba república independiente. Yo le confieso, en bien de su propia fama de justo, que no debe insistir en conducirse como hoy lo hace, porque la responsabilidad del fallecimiento de la República, si tal cosa llegase a suceder, podría recaer sobre sus hombros".

Roosevelt, el hombre que había combatido contra los españoles en la Loma de San Juan entrando en la historia de Cuba por derecho propio, concluye su histórica misiva como si le doliera personalmente lo que estaba a punto de suceder.

"Le suplico, pues, que proceda de manera que aparezca que usted, al menos, se ha sacrificado por su país, y que, cuando deje su cargo, deje a su país todavía libre.

Entonces no sería usted responsable de los desastres que más tarde pudieran desgraciadamente acaecer a Cuba; y había usted llenado su misión como un caballero y un patriota, procediendo en ese asunto de acuerdo con las indicaciones de Mr. Taft. Encarecidamente le ruego que así lo haga".

Estrada Palma solía decir "Cuba es una República sin ciudadanos".

Para 1906 la situación es insostenible y hace que Estrada Palma y su gabinete renuncien el 28 de septiembre ante el secretario de Estado Norteamericano William Taft, aducía Estrada, que sólo a los estadounidenses podía confiarles el dinero del Tesoro nacional y sale de la Habana.

De inmediato Teddy nombra como gobernador militar a Taft y llegan los "marines" para apoyarlo.

Pocos días después llega Charles Magoon para hacerse cargo de un gobierno militar provisional el cual es subordinado al Secretario de Guerra.

Por ordenes de Teddy se disuelve el congreso cubano y anuncian elecciones para cuando el orden publico se encuentre restablecido.

Al renunciar a la presidencia buscó instalarse en Matanzas. Taft le ofreció uno de sus acorazados para que hiciera el viaje pero Estrada Palma lo rechazó y partió en tren. En Matanzas el general Pedro Betancourt le buscó alojamiento.

Pasó varios meses en Matanzas hasta que decidió radicarse en La Punta, cerca de Bayamo, en la finca que heredó de su familia.

La propiedad era una ruina tras 40 años de abandono, la mayor parte de los cuales permaneció embargada por el gobierno español, y se encontraba ocupada por varios campesinos que lo disfrutan por lotes a título de dueños.

Vivió el ex presidente en una casa de paredes de tabla y techo de guano hasta que logró construir una pequeña vivienda de tejas en lo alto de una loma. Quizo poner a producir la finca, dedicarla a la ganadería y para ello vendió su propiedad en Central Valley pero no le fue bien como ganadero, debiendo vender sus reses a bajo precio y en plazos cuyos pagos no siempre se cumplían.

El propietario de The New York Herald se le ofrece para recaudar en Estados Unidos dinero en su nombre; otros hacen gestiones para que Charles Magoon le ofrezca apoyo, pero Estrada Palma se niega a ser auxiliado en forma alguna.

Esto prueba una vez mas que Don Tomás Estrada Palma que no hubiera sido capaz nunca de cometer Fraude o alguna acción que pusiera en duda su integridad y Honradez.

A finales del año de 1908 se encuentra muy enfermo y débil. Logran llevarlo a Manzanillo y después a Santiago de Cuba.

Se aloja en la residencia de Francisco Antúnez, en Segarra 17.

Los médicos logran sacarlo de la gravedad, pero son incapaces de vencer su mal estado de ánimo.

Apenas sale de la cama y sobreviene la pulmonía. Muere el 4 de noviembre.

Fue su deseo expreso que lo inhumaran en Santa Ifigenia, cerca de la tumba de José Martí.

Conclusiones:

Sin duda Don Tomas Estrada Palma fue el único Presidente honrado que tuvo Cuba en toda su historia, un visionario que se dió cuenta tempranamente, que los cubanos no estaban capacitados para la independencia, mucho menos para gobernar libre y civilizadamente su nación.

Y la historia le dio la razón a Tomas Estrada Palma, la historia absolvió a Tomas Estrada Palma, los cubanos destruyeron su país

Despues de Don Tomas Estrada Palma, no hubo un solo gobierno limpio en toda la historia de Cuba, no hubo un gobierno decente, que llevara a Cuba por caminos reales de Progreso, Democracia y libertad.

El surgimiento de la Dictadura Comunista en el 1959, es sin duda el Resultado y la Sumatoria de todas las Aberraciones Políticas a través de la historia de Cuba.

Para que surgiera una Aberración como la que se hizo del poder en el 1959, la historia Politica de Cuba, tenía que estar plagada de corrupción, nepotismo y golpes de Estados.

Los cubanos aún hoy como dijo una vez Estrada Palma, son una República sin ciudadanos y como nacionalidad, una nación que no se respeta a si misma, el cubano no respeta a otro cubano, por eso destruyeron su país.

Y la mejor evidencia es la Dictadura Cubana que ya lleva en el poder mas de 50 años, solo un pueblo de ignorantes en lo Democratico, en lo Civico, puede soportar una Dictadura por tanto tiempo.

Y esta por ver si los cubanos una vez que termine la Dictadura Comunista, puedan hacer de Cuba un país prospero, en libertad y democrático.

La falta de esperanza sembrada por la Dictadura comunista dentro de Cuba, ha despertado dentro de la población cubana, los antiguos sentimientos de Anexionismo definitivo a los Estados Unidos y la fuerte creencia de que el Cubano como ha demostrado en toda su historia, no es capaz de hacer un país prospero, limpio politicamente, democrático y en Libertad.

Las Ideas Anexionistas promulgadas por Don Tomás Estrada Palma no han muerto.

Por el contrario, es tanta la decepción de amplias capas populares dentro de Cuba, que no aspiran ni siquiera a ser Estado de los Estados Unidos, sino al menos una simple Colonia dirigida por un Gobernador Norteamericano que le de al menos, lo que ningun politico cubano le ha dado en toda su historia, el de tener un Pais al menos medianamente normal, al menos medianamente prospero y al menos medianamente libre.

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