| Recopilación
"El Veraz"
Hijo
Único, nace Tomás Cirilo José de la Caridad
Estrada y Palma en una familia acaudalada en la Ciudad de Bayamo,
en el Oriente Cubano, el 19 de julio de 1832, siendo bautizado
el 6 de agosto del mismo año en la Parroquia de San Fructuoso
de las Piedras Albas en la misma Ciudad.
Su padre era Don Andrés Duque de Estrada, descendiente
de Fernando I de León y Castilla y la madre María
Candelaria Palma y Tamayo
La
familia de Tomás Estrada Palma por parte de Padre, era
una de las familias más antigua de Cuba, que llegaron
a la isla desde Salamanca a mediados del Siglo XVI, siendo el
Capitán Andrés Duque de Estrada el primero del
Linaje en llegar a Santiago de Cuba y al poco tiempo nombrado
Teniente Gobernador de dicha Ciudad.
Su hijo Manuel Duque de E strada
y Tovar, nacido en Santiago de Cuba, fue el primero en trasladarse
a Bayamo a principio del Siglo XVII en donde llegó a
ser Capitán de Milicias y más tarde Regidor Perpetuo
y Alcalde Ordinario de Bayamo.
Se convirtieron en una de las familias más prestigiosas
del Oriente Cubano, y a lo largo del siglo XVII, XVIII y XIX
ocuparon posiciones importantes en la política cubana.
El
mismo Andrés Duque de Estrada, padre de Tomas Estrada
Palma, nacido a mediados del Siglo XVIII fue Abogado, Regidor,
Alcalde Ordinario y Alguacil Mayor de la Ciudad de Bayamo.
Tomás Estrada Palma Estudió las primeras letras
en el hogar; luego viajó a La Habana e ingresó
en la escuela privada de Toribio Hernández, donde recibió
el título de bachiller en el instituto de esa ciudad.

Inició estudios de Derecho en la Universidad de La Habana
y los continuó en la Universidad de Sevilla, España.

Al fallecer su padre, tuvo que dejar los estudios y regresar
a Cuba para administrar los bienes familiares entre ellos las
haciendas Canabacoa y La Punta.
El trabajo corría a cargo de esclavos, a los que educaba
en la más severa moral e incluso enseñaba a leer
y a escribir.
Pasaron a vivir a la hacienda La Punta, a orillas del río
Cauto. 
Aceptó el puesto de teniente pedáneo del cuartón
de Guamo. Más tarde fue electo Regidor del Ayuntamiento
de Bayamo, cargo que desempeñaba en octubre de 1868.
Militó en la logia masónica Estrella Tropical
No. 19 formando parte de la conspiración independentista.
Llevaba una existencia patriarcal, alterada en la década
del 60 por los aires conspirativos que gravitaban en el valle
del Cauto.
El 11 de octubre de 1868 fue designado por las autoridades españolas
para formar parte de una comisión encargada de persuadir
a Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo para que depusiera
las armas.
Días después entran en Bayamo, a sangre y fuego,
Céspedes y su gente, y Estrada Palma se le suma entusiasta
y decide irse a la manigua con los Insurrectos. Su anciana madre,
no obstante sus 80 años, a pesar de su negativa, persistió
y logró acompañarle.
En abril de 1869, a raíz de la celebración de
la Asamblea de Guáimaro, fue electo representante a la
Cámara (por el distrito de El Cobre, en la región
oriental) por el grupo político liderado por Rafael Morales
y González , Moralitos.

En el año 1871 una columna española asaltó
el campamento donde habitaba Yaya Palma como le decían
a la madre de Tomas Estrada Palma.
Junto a otras familias cayó prisionera, mientras incendiaban
el rancherío y asesinaban a varios hombres.
Durante el trayecto los Soldados presionaban a la anciana para
que caminara, pero ella se negaba con una energía incontenible.
Entonces el jefe de las fuerzas enemigas, cansado de la insolencia
de aquella mujer, ordenó que se metiera a “aquella
vieja” en el bosque y se le diera muerte.
Suerte que el que recibió aquella brutal orden era conocido
de Tomás Estrada y no quiso cumplir el mandato prefiriendo
abandonarla en medio del bosque.
En la soledad sufrió los rigores del hambre y una lluvia
torrencial. Acerca de los azahares vividos por la heroica bayamesa
escribiría el coronel Fernando Figueredo Socarrás:
«La anciana vagó sin rumbo por los bosques
manteniéndose con las frutas silvestres que encontraba
al paso, hasta que extenuada por el hambre y la fatiga
decidió no caminar más y esperar sus últimos
momentos sentada en una roca. La casualidad hizo que un pasajero
amigo la encontrase y la devolviese a su hijo. ¡Infeliz
anciana! No tuvo fuerzas para resistir la emoción del
encuentro y en los momentos de estrechar a su idolatrado Tomás
en los brazos, murió con la misma santa tranquilidad
con que había vivido.»
Fue enterrada en la hacienda La Punta.
Entre 1871 y 1872 Tomas Estrada Palma participó en la
invasión y campaña de Guantánamo, que dirigió
Máximo Gómez, y al año siguiente estuvo
entre los que con más fuerza abogaron por la deposición
de Céspedes de su cargo de presidente.
Cuando ocurrió la caída en combate del mayor Ignacio
Agramonte y Máximo Gómez ocupó la jefatura
del Camagüey, Estrada Palma volvió a incorporarse
a las fuerzas de Máximo Gómez, hasta 1875, cuando
Gómez
decidió tomar el territorio de Las Villas para iniciar
la invasión a Occidente.
En febrero de 1875 se unió a las tropas del general tunero
Vicente García González y apoyó la destitución
del presidente Salvador Cisneros Betancourt.
Al hacerse cargo de la presidencia Juan Bautista Spotorno, Estrada
Palma fue llamado a ocupar el cargo de Secretario de Relaciones
Exteriores.
Durante ese período divulgó en América
Latina y Estados Unidos, a través de los agentes diplomáticos
de la República en Armas, el decreto en el cual se disponía
la pena de muerte para los individuos que, procedentes del campo
enemigo, presentasen de palabra o por escrito proposiciones
de paz fundadas sobre la base de no reconocer la independencia.

El 29 de marzo de 1876 fue electo por mayoría presidente
de la República en Armas.
Ocupaba
el cargo cuando se produjo la deposición de Máximo
Gómez de Las Villas; lo nombró entonces Secretario
de la Guerra y designó, al mismo tiempo, al general Vicente
García como jefe de las fuerzas que tenía Máximo
Gómez en territorio villareño.
El
19 de octubre de 1877, cuando se encontraba acampado junto con
su Escolta en la finca Tasajeras, en las cercanías del
río Cauto, fue sorprendido y detenido por las fuerzas
españolas y llevado a la Prisión de Castillo del
Morro en la Habana, para mas tarde ser enviado a Cádiz,
enclaustrado provisionalmente en el Castillo de Santa Catalina,
del que pasó al Castillo de Figueras en Cataluña,
hasta su liberación a raíz de los acuerdos de
Paz de Zanjón en febrero de año 1878.
Pero no estando de acuerdo con las condiciones de dicho pacto,
y no creyendo las promesas hechas por los españoles,
se negó a regresar a Cuba.
En vez de eso, viajó a Paris donde estuvo brevemente,
y después a Estados Unidos, a un lugar a 50 millas al
norte de la ciudad de Nueva York llamado Central Valley.

Estrada Palma amplió sus estudios de Filosofía,
Derecho Público e idiomas, y mantuvo correspondencia
con amigos dentro y fuera de Cuba.
En algunas de sus cartas de entonces advirtió que, a
su entender, los cubanos no estaban en condiciones de darse
un gobierno propio, por lo que consideró como solución
más razonable la anexión a Estados Unidos, país
al que admiraba profundamente
En este periodo, llega a la conclusión de que Cuba será
desprendida de España, pero que los cubanos no están
capacitados para gobernar libremente su nación, que no
estaban listos para la independencia y que la única solución
seria la anexión a los Estados Unidos.
En ese entonces que recibe una carta de su pariente, el poeta
José Joaquín Palma desde Honduras invitándolo
a ir hacia ese país.
José Joaquín Palma también había
participado en la insurrección de los Diez Años
y al llegar a Honduras se convirtió en hombre de confianza
del Presidente hondureño Marco Aurelio Soto.
Al llegar Estrada Palma a Tegucigalpa, fue inmediatamente nombrado
primer Director del Servicio Postal de Honduras, traductor oficial
y profesor del colegio de señoritas.
En el Correo Postal, Estrada Palma estableció las normas
para la correspondencia interna y externa y incorporó
a Honduras a la Unión Postal Universal.
Al año siguiente fue nombrado a la Junta de Directores
del Hospital General, donde asumió el cargo de Secretario.

Estrada Palma de casi 45 años inicia un romance con la
joven Genoveva Guardiola Arbizú de solo 23 años,
hija del ex-presidente de Honduras, el General Santos Guardiola,
casándose el 15 de mayo de 1881 en la iglesia de San
Miguel en Tegucigalpa.
Se hace profesor del Instituto Nacional de Segunda Enseñanza,
y más tarde Director del mismo.

Mas tarde cuando Marco Aurelio Soto renuncio a la Presidencia,
Estrada Palma, Genoveva y el recién nacido José
Manuel Estrada Guardiola partieron hacia Central Valley en el
estado de Nueva York donde tenían conexiones.
En
Central Valley, Estrada Palma volvió a adquirir una posición
de respeto e importancia. 
En
sociedad con los esposos Cornell, estableció el Instituto
Estrada Palma, una escuela bilingüe y bicultural donde
muchos jóvenes hondureños, argentinos, mexicanos
y cubanos, así como norteamericanos locales fueron a
estudiar.
Don Tomás, como se le conocía, enseñaba
las asignaturas de letras: Latín, Griego, Inglés,
Francés, Castellano, Historia, Literatura y disertaciones
sobre clásicos españoles.
Se hace Ciudadano Norteamericano y vive en Estados por 25 años
y llega a tener Cinco hijos mas, Lucita, José, Tomas,
Cándida y Carlos Estrada.
Central Valley estaba muy cerca de la ciudad de Nueva York,
donde José Martí estaba preparando una nueva lucha
por la independencia de Cuba.
En 1884
Gómez en una Carta había invitado a Estrada Palma
a sumarse a su movimiento, pero Estrada Palma le había
contestado que no lo hacía porque era anexionista.
Martí combate todas las ideas contrarias a la independencia
y busca la unidad de la vieja generación de patriotas
para unirlos a favor de la Causa
No puede pasar por alto el hecho de que en la emigración
en los Estados Unidos Estrada Palma fuera la figura más
prestigiosa por su papel en la guerra grande.
Martí logra conquistar para la Causa a Estrada Palma
y lo visita frecuentemente en Central Valley, le gustaba conversar
con Don Tomás a quien consideraba un amigo, al que llamaba
"mi almohada" lo que demostraba la confianza que le
tenía y le pide que lo ayude en la formación del
Partido Revolucionario Cubano.
Estrada Palma tenía que unirse al esfuerzo independentista.
Para la emigración y Martí, el prestigio de Estada
Palma era sumamente elevado.

A partir de 1887 se vinculó a los trabajos
de organización emprendidos por José Martí
en el seno de la emigración cubana en Estados Unidos,
cuyo punto culminante fue la creación, el 10 de abril
de 1892, del Partido Revolucionario Cubano, del cual llegaría
a ser delegado.
El 17 de abril de 1892, Tomás Estrada Palma preside la
sesión del Partido Revolucionario Cubano en la que es
elegido Martí como delegado de la organización
anticolonial y pronuncia las palabras de clausura.
Por esa época Martí habla con respeto y cariño
de Estrada Palma ¨… a quien suponen el poseedor de
la bandera de Yara¨
Sobre Estrada Palma, Martí escribió:
¨ (…) Por todas partes veo al hombre invicto que lleva
integra en el carácter toda la honra de su país¨
En 1895 comenzó la Guerra de Independencia cubana. José
Martí, el alma y cerebro de la operación decidió
ir a Cuba en contra de las advertencias de todos y le pidió
a Estrada Palma que se hiciera cargo de la dirección
del esfuerzo durante su ausencia.
Escasamente dos meses después, muere en batalla José
Martí.
Tomás Estrada Palma años después le reprocho
a Máximo Gómez en una carta:
“¿Y por qué lo dejó usted lanzarse
a la batalla?¨
Máximo Gómez le respondió:
¨… A alguna distancia del enemigo le ordené
que se retirara, él desdeñó mi orden y
mientras yo ordenaba la carga no era posible que
yo mirase a Martí. Cuando me pude a percibir de su caída,
lo más que podía hacer lo hice, lanzarme solo
a ver si recogía su cadáver. No me fue posible,
y puedo asegurar a usted que jamás me he visto en tanto
peligro.”
Estrada Palma entonces fue elegido por unanimidad de las delegaciones
cubanas y clubes en Estados Unidos y aceptó la inmensa
labor de dirigir el esfuerzo libertador desde el extranjero.
Al morir Martí el 19 de mayo de 1895, Estrada Palma fue
electo, por la inmensa mayoría de los clubes, como delegado
del Partido Revolucionario Cubano.
A
ese cargo se unió el nombramiento de delegado plenipotenciario
que le confirió el Consejo de Gobierno de la República
en Armas.
Entre 1895 y 1898 se desempeñó en ambos cargos.
Las facultades que se le otorgaron fueron amplísimas,
«en tanto representante de la República en Armas
por sí o por medio de delegados, ante los pueblos, gobiernos
y naciones con los cuales considérese conveniente establecer
relaciones de amistad y cooperación».
Con
tales poderes pudo contratar empréstitos, emitir papel
moneda y sellos de correos, nombrar subdelegados y agentes ,
así como recibir y colectar fondos y emplearlos en lo
que considerase conveniente.
Para
formar una idea mas completa de la Honradez y Honestidad de
Estrada Palma hay, que recordar en esta etapa con el fin de
dedicarse a las labores de la delegación, el antiguo
hacendado, luego un maestro de escuela hubo de abandonar, como
muchos otros patriotas las fuentes de sus holgura económica
y aun el empleo que daba supervivencia a su familia.
Rechaza
la regla de mantenerse con los fondos de la delegación,
los usa con mucha discreción en los gastos de representación.
Decide hipotecar su casa del central de Valley pagando intereses,
lo que lo coloca en una situación económica desesperada.
Es
el hombre que maneja miles de pesos del partido y se niega obstinadamente
a ser mantenido por el Partido.
La noticia cruza los mares y desde Paris la cubana Marta Abreu
le envía un giro de 1500 pesos para que pague la hipoteca
pero la bondad no lo conmueve y devuelve el giro.
En
diciembre de 1895 Estrada Palma viaja a Washington, visita a
Senadores y Representantes amigos para recabar de ellos el respaldo
a la beligerancia cubana.
Por
otra parte constituye en Washington una oficina para las gestiones
diplomáticas con la colaboración de Gonzalo de
Quezada.
Estrada Palma pese a sus convicciones anexionistas, no gestionara
la anexión, sino, el respaldo norteamericano.
Esta actitud esta relacionada con el hecho de que si bien los
cubanos han realizado una guerra victoriosa y tienen prácticamente
derrotada a España también es cierto que han sufrido
un severo desgaste por la exención de la guerra y la
destrucción de las bases de sustentación interna
del ejército libertador.
De
hecho el número mas grande de soldados cruzando el Atlantico,
solo pudo ser superado por los Estados Unidos casi 50 años
después, durante la Segunda Guerra Mundial.
España
envio para mediados de 1895, 200 mil soldados a Cuba para detener
a los Mambises
Para 1896 comienza la Reconcentracion de Valeriano Weyler que
utilizo tácticas de guerra total: organizó campos
de concentración para los campesinos, destruyó
los edificios que pudieran servir de refugio a los sublevados,
prohibió la zafra, etc. 
Los norteamericanos le dieron entonces los calificativos de
"carnicero" y "tigre de Manigua". Sobre
el general Weyler se tejió una leyenda negra que ha llegado
a nuestros días.
A principios de 1896 los patriotas cubanos tenían la
guerra militarmente ganada, después de haber derrotado
a los Generales mas renombrados de la Corona Española
Pero desde que Valeriano Weyler llegó, el escenario de
la guerra cambió radicalmente y ya al comienzo de 1897,
las fuerzas coloniales habían recuperado el control del
centro y occidente de la isla.
Weyler había decidido desgastar a los mambises cortándoles
bruscamente el sustento que pudieran hallar en los campos cubanos.
Sucesivamente, dispuso aplicar la jurisdicción de guerra
y juicios sumarísimos a quienes difundieran noticias
favorables a los mambises, dieran armas, caballos o cualquier
cosa a éstos. Cerró las tiendas ubicadas a más
de 500 metros de los poblados, requisó caballos y alimentos
como el maíz.

Específicamente, el bando de reconcentración,
dictado el 21 de octubre de 1896, obligaba a los habitantes
de los campos o fuera de la fortificación de los poblados
a reunirse en el plazo de 8 días en los pueblos ocupados
por las tropas ibéricas.
De no hacerlo, se les consideraba rebeldes y eran juzgados como
tales.
La
medida se hizo cumplir levantando alambradas y fuertes en ciudades
y campos, donde vagaban hambrientos y plagados de enfermedades
niños, mujeres, ancianos, todos.
Habían cerca de 400.000 cubanos encerrados en estos campos
hacia finales de 1896 vivían en “condiciones higiénicas
deplorables” y carecían de una alimentación
suficiente. Además, la privación de libertad de
los campesinos provocó una hambruna que cercenó
a un tercio de la población de la isla.
La
cifra de fallecidos en los campos de Concentración entre
1896 y 1898 se estima entre 100 mil y 150 mil personas.
En las actas del consejo de gobierno cubano de la República
en Armas, también se expresan la precaria situación
económica en que se encuentra el campo insurrecto factores
que al margen de otras consideraciones políticas, pudieron
llevar al consejo de gobierno a autorizar la solicitud de la
intervención norteamericana..
Un amigo de la causa Cubana Horacio Rubens que es el consultor
legal de la delegación en diciembre de 1897, le dice
a Estrada palma que el presidente de EE.UU. le ha prometido
un futuro reconocimiento a la beligerancia.

Cuando
Mchkinley asume la presidencia Estrada Palma se dirige a él
pidiéndole que reconozca la beligerancia de Cuba.

Bajo el mando de Estrada Palma se realizan varias expediciones
cubanas a la isla.
Uno
de los sucesos mas dramáticos sería el hundimiento
Hawkins que a principios de 1896 traía una expedición
de Calixto García, el
cual, milagrosamente salvó la vida. Ocho expedicionarios
murieron ahogados.
Durante 1896 y 1897 arriban a Cuba numerosas expediciones. El
general Emilio Núñez y del subdelegado Joaquín
Castillo Duany dan respetadas muestras de valor y eficiencias
un unión de los demás conductores de expediciones.
Si
a principios de la gestión de Estrada Palma se le critico
el monopolio en la organización de expediciones y con
el las fallas por inexperiencias, pueden decirse que el departamento
de expediciones presento valiosos servicios durante todo el
curso de la guerra y encauzó los recursos evitando las
formaciones anárquicas de expediciones que en muchas
ocasiones trataron de materializarse.
Gracias entre otros a la gestión de Estrada Palma, se
logra aprobar una resolución conjunta en el Congreso
norteamericano para llevar a Cuba algunas expediciones protegidas
por barcos norteamericanos.

A
las 21:40 del 15 de febrero de 1898, una explosión ilumina
el puerto de La Habana. El Maine había saltado por los
aires. De los 355 tripulantes, murieron 254 hombres y 2 oficiales.

El 19 de abril de 1898 el congreso nortea mericano
aprobó una resolución donde se instó el
empleo de sus fuerzas armadas para garantizar la pacificación
de Cuba, comenzando así la guerra Hispano-Cubano-Americana.
En este contexto Cinco días después en resolución
conjunta, el Consejo de Gobierno de la República en Armas
aprueba el 24 de abril de 1898 un manifiesto en el que rechaza
las últimas proposiciones de España para un entendimiento,
desconoce la suspensión Española de las hostilidades
y expresa.
"…
Aceptamos expresamente todo auxilio, toda acción que
se nos preste, ya vengan de personas o entidades particulares
o de la gran nación y para esto debemos desde hoy considerar
como nuera amiga y aliada"
De parte del Gobierno Cubano de la República en Armas
no encontramos ningún reparo, excepto una carta que dirige
Máximo Gómez al gobierno, en la que expresa que:
"… He de aceptar todo que, sin obligarnos a cosas
que no debemos, concurran al fin propuesto"
En la sesión del consejo del gobierno del 10 de mayo
de 1898 se da lectura a una carta de Estrada Palma, en la que
expresan:
"Que ha dirigido al presidente Mr. Mchinley una exposición
ofreciendo en nombre de la república de Cuba la cooperación"
Dicha
comunicación que se transcribe, expresa lo siguiente:
"La República de Cuba dará instrucciones
a sus generales para que sigan y ejecuten los planes de los
generales americanos"
En
agosto del mismo año se firma un armisticio entre España
y Estados Unidos poniendo fin a las hostilidades. A pesar de
su sacrificio por 3 años y de haber combatido junto las
tropas americanas y las fuerzas cubanas no se le permite participar
en la firma del armisticio en agosto ni en la firma del Tratado
de París en diciembre y que pone fin a la guerra y asegura
la independencia de Cuba.
Al
momento de entrar los Estados Unidos en la guerra el Ejército
Libertador (Mambises) dominaba las áreas rurales de la
isla y el Ejército Español controlaba las ciudades
y pueblos, España ya mostraba signos de agotamiento y
la victoria de la causa independentista estaba cerca.

El
balance de la guerra:
-
En
Cuba parecía entonces que con la Derrota de España,
habian quedado atrás, 400 años de crimenes, abusos,
atropellos, de pobreza, de saqueo, expolio y exterminio de poblaciones
indígenas completas, que la explotación y el racismo
en contra de los negros se iria con los que sembraron la destruccion
en Cuba, el robo efectuado por España de los recursos
naturales mas preciados de un país. España lo
único que dejo en Cuba fue miseria y pobresa.
-
Atrás había quedado el Primer Genocidio conocido
en la historia de la Humanidad y ordenado por la Corona Española,
la reconcentración de Valeriano Weyler.
- España: llegó a tener hasta 270 000 soldados
en la isla y sus bajas definitivas fueron alrededor de 44 000
soldados.
-
Cuba: el Ejército Libertador llegó a tener 50
000 soldados (con solo el 50% armados) y sus bajas definitivas
fueron de 9000 soldados.
-
Para el país las pérdidas humanas y materiales
fueron enormes, se calcula que cerca de 250,000 vidas se perdieron
a causa de la guerra.
-
Cuba que en el año 1887 tení a
1 631 687 habitantes y por el crecimiento natural debería
haber alcanzado en el año 1899 alrededor de los 1 800
000 habitantes, realmente tuvo en el censo de ese año
un total de 1 572 747 habitantes, nunca hasta entonces un país
había perdido una proporción tal de su población
en una contienda.
- Se perdió el 90% del ganado vacuno, una de las principales
riquezas del país
-
Se perdieron 90 000 fincas de labranza y 530 000 hectáreas
de tierras cultivadas en 1887 se redujeron a 6 000 y 364 000,
respectivamente
-
De 1 000 ingenios azucareros en 1887 existían solo 207
en 1899.
Entre el 1ro de enero de 1899 y el 20 de mayo de 1902 la isla
es ocupada por los Estados Unidos con Leonardo Wood como gobernador,
si Estados Unidos llego a tener pretensiones anexionistas con
respecto a la isla, las abandona cuando en las primeras elecciones
que se celebran (para cargos municipales) el partido que abogaba
por la anexión (Partido Unión Democrática)
obtiene un mínimo de los votos frente a los partidos
partidarios de la independencia.

Durante
la ocupación norteamericana se realizaron grandes avances
en el saneamiento de la isla, incluyendo la casi total erradicación
de la fiebre amarilla tomando como base los estudios del sabio
cubano Carlos J. Finlay, y en la organización del sistema
educacional, de sanidad, de correos y administrativo.

Una vez concluida la contienda y días después
de firmado el Tratado de París (10 de diciembre de 1898)
entre Estados Unidos y España, el 21 de diciembre Patria
publicó una circular de Estrada Palma que informaba a
los cuerpos de consejo, clubes y agentes del partido, la disolución
del Partido Revolucionario Cubano.

Conociendo
las intenciones pluripartidistas de los miembros dentro del
Partido Revolucionario Cubano señalaba:

¨Habéis cumplido el compromiso contraído.
Habéis alcanzado el doble fin que perseguisteis: Cuba
ha dejado de ser española. Cuba es independiente.

El partido Revolucionario cubano, por lo tanto, ha terminado
la tarea que se impuso"

Gran Admirador de los Estados Unidos, de su prosperidad, de
su modo de vida, de sus leyes y libertad, veía en los
Estados Unidos un ejemplo a imitar y le escribe a un amigo en
la Habana:
¨… puedo asegurar a Ud. que está ya completo
el pla n
hábilmente preparado por el gobierno de Washington para
imponer la paz de Cuba sobre la base de independencia con la
garantía moral de los Estados Unidos, para asegurar
la paz y el orden, promover las inversiones de capitales americanos
en todo género de empresas en la isla y desarrollar entre
ambos países un comercio recíproco que afianzará
la prosperidad interior de nuestra patria.
Ni
exagero ni me hago ilusiones. La cuestión de Cuba ha
llegado ya, con relación a los Estados Unidos, al límite
extremo. Me consta que el presidente está inspirado en
los más nobles sentimientos, a favor nuestro, reconociendo
nuestro heroísmo en la lucha por la independencia, y
deseando que al asegurarla sea fructífera para nosotros.
Un medio hay que el presidente conoce, por el cual, sin necesidad
de anexión, absolutamente, el gobierno de los Estados
Unidos tendrá en la República de Cuba una intervención
indirecta que servirá para imprimir moralidad a la administración
de nuestra hacienda y para darnos crédito con los capitalistas
que nos presten su dinero…¨
Entre
1899 y 1902, período marcado por la ocupación
militar de Estados Unidos en Cuba, permaneció en Nueva
York en sus labores de maestro.

En el proceso eleccionario de 1901 fue propuesto candidato para
la primera magistratura por una coalición nacional-republicana,
con Luis Estévez y Romero como vicepresidente.

Mientras, los republicanos independientes y los miembros del
Partido Unión Democrática impulsaron las candidaturas
de los generales Bartolomé Masó Márquez
y Eusebio Hernández para la presidencia y la vicepresidencia,
respectivamente.

Con
el total de votos de la Junta de Escrutinios por la coalición
Estradista y la consecuente renuncia de los masoístas,
la candidatura Estrada-Estévez alcanzó el triunfo.

El 20 de Marzo de 1902 desembarcó en Cuba por el puerto
de Gibara, Oriente, tras más de 24 años de ausencia.
en la zona oriental de la isla para iniciar una gira que culminaría
con su entrada triunfal a La Habana tres semanas después.

Esta marcha cívica puso de manifiesto la extraordinaria
acogida popular a la República y a Don Tomás.
Dondequiera que iba el pueblo lo recibía con sinceras
ovaciones y vítores entusiastas.
La ciudadanía colmaba al Presidente con flores y banderas.
Según un testigo de la época:

“No había un cubano que no quisiera adquirir, por
sus propios ojos, la certeza de que viajaba, para tomar posesión
de su cargo, el Presidente de la República. ¡Se
había acariciado por tantos años ese ensueño!
¡Se habían sufrido tantos dolores para lograrlo!”.
En Santa Cruz del Sur, veinte carrozas alegóricas de
la historia de Cuba desfilaron ante la comitiva presidencial.
En los muelles de la hermosa bahía de Cienfuegos, el
Círculo de Artesanos le ofreció al Presidente
un exquisito almuerzo criollo.

La
reconciliación era el punto de partida.
“En el amplio camino que nos abre
la República debemos entrar todos sin distinción
alguna, descartando políticas y odios personales para
salvar la Patria”, dijo ante la colonia española
de Santiago.
Estrada Palma y Masó se abrazaron en Yara y juntos honraron
a Carlos Manuel de Céspedes.
Banderas
cubanas, estadounidenses y españolas se entrelazaban
en manos del pueblo en todas partes.
La patria sería de todos. Los obreros le escucharon decir:
“El apoyo del pueblo trabajador y honrado es la base de
nuestra futura felicidad”.
Con Don Tomás viajaban “tres caballeros de color”
y en Bayamo se retrató tomando un refresco típico
que la negra Ma Ramona le había ofrecido.
El
11 de mayo Estrada Palma entró en La Habana a bordo del
buque ¨Julia¨ 
Más de 70,000 habaneros abarrotaban las calles. Bandas
municipales de todo el país aguardaban al presidente.
Cuando
el buque ¨Julia¨ entró en el puerto y se alzó
la bandera en el Morro, todas las bandas y todas las voces entonaron
el himno nacional.
“Jamás buque alguno entró en nuestro puerto
con más solemnidad ni mayor gloria”.
A las 9:40 de la mañana, Estrada Palma pisó tierra
habanera
Emeterio Santovenia en “Un Día Como Hoy”
de la Editorial Trópico, 1946 nos describe los acontecimientos:
Tomás Estrada Palma, electo Presidente de la República,
llegó por la mar a La Habana, procedente de Matanzas,
el 11 de mayo de 1902. Su recepción oficial en la capital
de la Isla estuvo a cargo del ayuntamiento de La Habana.

El pueblo de La Habana esperó y acompañó
al Presidente con entusiasmo extraordinario, digno del suceso
que lo motivaba.
La comitiva presidencial pasó de los muelles de Luz a
la casa municipal de La Habana.
En la parte de ella ocupada por el Gobernador Militar aguardó
Leonard Wood a Estrada Palma.
Del despacho de Wood el primer magistrado cubano se trasladó
a la sala de sesiones del Ayuntamiento. El alcalde Carlos de
la Torre anunció que el Cabildo tenía acordado
que hiciese el discurso de salutación el concejal Alfredo
Zayas.
Zayas dijo a Estrada Palma:
¨En nombre de todos os saludo. Tenemos la seguridad
plena de que sois el hombre necesario por vuestro patriotismo
e ilustración para dirigir la República por los
buenos senderos de la prosperidad y de la libertad.
Nosotros,
los que fuimos a buscaros al solitario rincón de Central
Valley, estamos en el deber ineludible de cooperar con vos a
la obra grandiosa de levantar y sostener la República.
Hoy, que es el santo aniversario de la muerte de Ignacio Agramonte,
de aquel héroe que cayó en los campos de Camagüey,
tenemos la gloria de saludaros y es nuestro principal deseo
que todos los hijos de Cuba, para bien y estabilidad de la República,
se inspiren en el noble patriotismo del legendario héroe.
Hablo en nombre de los nacidos en esta tierra y en el de los
que, habiendo visto la luz primera en otras, si dejaron su patria,
conservand o
su recuerdo en los corazones, como era su deber, se sienten
llenos de gratitud hacia la tierra hospitalaria donde han logrado
afectos y han creado familias e intereses."
Las
palabras de Alfredo Zayas interpretaron fielmente el sentir
de los habitantes de La Habana con ocasión de la llegada
de Estrada Palma.
La
presencia del ilustre patriota en la capital de la Isla era
el mejor y más elocuente aviso de que se aproximaba la
hora en que Cuba entraría en el goce de la soberanía
internacional. En Estrada Palma todos contemplaban el inmediato
advenimiento del gobierno propio.
Ver
y saludar al Presidente era ver y saludar a la República.
En frases plenas de dignidad Estrada Palma agradeció
la acogida que le dispensaba el ayuntamiento de La Habana. Percibió
que flotaba el espíritu de Agramonte en un ambiente de
santo patriotismo, al que todos aspiraban para bienestar de
la Nación.

Vio en las manifestaciones que se producían con motivo
de su presencia en la capital de la Isla la expresión
de la alegría del pueblo cubano al contemplar realizado
el idear de redención, y no el homenaje a un individuo.
Y
de la unión que se venía predicando desde Gibara
hasta La Habana dijo que era el mejor augurio de que la República
sería estable y prospera.

Mensaje de Roosevelt
"Al
Presidente y al Congreso de la República de Cuba".
"En el día 20 del presente mes el Gobernador Militar
de Cuba en cumplimiento de mis instrucciones, os hará
entrega del mando y Gobierno de
la Isla de Cuba, para que de ahí en adelante los ejerzáis
conforme a los preceptos de la Constitución acordada
por vuestra Convención Constituyente, tal como se promulgará
en ese día, y en ese instante declarará que la
ocupación de Cuba por los Estados Unidos ha terminado.
Al mismo tiempo quiero haceros presente la sincera amistad y
los buenos deseos de los Estados Unidos, y nuestros más
sinceros votos por la estabilidad y éxito de vuestro
Gobierno, por las bienandanzas de la paz, la justicia, la prosperidad
y ordenada libertad entre vuestro pueblo, y por una permanente
amistad entre la República de los Estados Unidos y la
República de Cuba".
Theodore Roosevelt
Acta del juramento de Don Tomas Estrada Palma.
En aquel instante, el primer presidente cubano dijo:
"Juro por Dios y prometo por mi honor desempeñar
el cargo de Presidente de la República de Cuba .para
que he sido electo, cumpliendo y haciendo cumplir la Constitución
y las Leyes". 
Estrada
Palma pronunció el juramento de rigor ante el Tribunal
Supremo, y al compás de cuarenta y cinco cañonazos
se izó la bandera cubana en el Castillo de los Tres Reyes
de El Morro y en el antiguo Palacio de los Capitanes Generales,
a partir de esos momentos sede de la presidencia.
Francia,
Inglaterra, Italia y México, fueron después de
Estados Unidos, las primeras naciones en reconocer su gobierno.
El 26 de mayo de 1902, Estrada Palma, dirigió su primer
mensaje anual al Congreso del país donde hizo hincapié
en la necesidad de mejorar la enseñanza pública,
la cual se encontraba en estado calamitoso:
"Se
ha dado al ramo la importancia que merece y declaro mi propósito
de dedicar mis empeños al fomento de la escuela pública,
convencido como estoy de que en ellas se encuentra el porvenir
de la Patria
El
presidente de los cubanos era sencillo, honesto, humilde, virtuoso
y de serenidad de carácter.

Saludaba a todo el mundo y no se daba importancia con nadie.
Su sueldo de presidente le parecía muy alto y parte de
sus gastos de representación los devolvía al Tesoro
Público.
Nunca tuvo Cuba en toda su historia un Presidente tan honesto
y honrado.

No se cuidaba para nada: tomaba los vehículos públicos
en vez de usar autos privados.

La fé del pueblo cubano en este hombre era realmente
extraordinaria, se hizo famosa en toda Cuba esta frase:
“Don Tomás puede gobernarnos con tazas de café”.

El interventor Leonardo Wood dejó practicamente exhausto
el tesoro público y esta era de las primeras obsesiones
del austero Don Tomás.
Antes del año en el poder ya la Tesorería tenía
buen respaldo.

Impuso una economía basada en mayores ingresos que gasto,
al punto de conseguir ya para 1905 un sorprendente superávit
de 20 millones de dólares.

En seguida se dio a la tarea de resolver los problemas urgentes
de la joven República.
A su incentivo se firmó el primer tratado político
y comercial con los Estados Unidos, que ayudó mucho a
las finanzas nacionales.

Gabinete
de Tomás Estrada Palma |
| Secretariado |
Secretario
|
Fecha
de nombramiento |
| Presidencia
|
Jorge
Alfredo Beltoz |
20
de mayo de 1902 |
| Estado
y Justicia |
Carlos
de Zaldo Beurmann
Carlos Ortiz Coffigny
Juan Francisco O´Farrill Chappotín |
20
de mayo de 1902
16 de agosto de 1904
6 de marzo de 1905 |
| Gobernación
|
Eduardo
Yero Beduén
Fernando Freyre de Andrade |
20
de mayo de 1902
6 de marzo de 1905 |
| Obras
Públicas |
Manuel
Luciano Díaz Sosa
Rafael Montalvo Morales |
20
de mayo de 1902
6 de marzo de 1906 |
| Instrucción
Pública |
Eduardo
Yero Beduén
Leopoldo Cancio Luna
Eduardo Yero Beduén
Fernando Freyre de Andrade
Manuel Francisco Lamar del Portillo |
20
de mayo de 1902
1 de diciembre de 1902
6 de marzo de 1905
7 de marzo de 1905
13 de enero de 1906 |
| Hacienda
|
José
María García Montes
Juan Rius Rivera
Ernesto Fonts Sterling
Juan Rius Rivera |
20
de mayo de 1902
6 de marzo de 1905 |
| Agricultura
|
Emilio
Terry Dorticós
Manuel Díaz Sosa
Rafael Montalvo Morales
Gabriel Casuso Roque |
20
de mayo de 1902
30 de agosto de 1902
7 de marzo de 1905
20 de agosto de 1905 |
Con
toda razón le dio prioridad a la instrucción pública,
basamento del progreso social y económico de cualquier
país.

Don Tomás dedicaba el 25% del presupuesto nacional a
la enseñanza y el diez por ciento al ejército.

Aumentó las aulas de tres mil a cinco mil y se enorgullecía,
con sobrada razón, de que en su gobierno había
más maestros que soldados.
Introdujo reformas en el sistema fiscal, aumentó a su
debido nivel los impuestos para equilibrar el presupuesto.
Esto facilitó el aumento en la fluidez del dinero en
manos del pueblo.

También debe mencionar sus contribuciones en el ramo
de las obras públicas que producían dos grandes
ventajas: daba empleos a
cientos y mejora los edificios públicos(como escuelas
y oficinas del estado), caminos y carreteras.
Esto era algo importante porque la Isla había quedado
bastante depauperada.
Apoyó regulaciones necesarias para orientar la inmigración.
Mejoró notablemente el renglón de la economía,
sobre todo en el campo de la ganadería.
Durante su gobierno se desarrolló ampliamente nuestra
primera industria: la azucarera con aumento de los centrales
y de la producción.
El presidente Roosevelt lo felicitó por los progresos
económicos.
Entre
los adelantos de Estrada Palma deben señalarse también
sus contribuciones al desarrollo de las otras industrias y ocupaciones
básicas del país: el tabaco y el café.
Sus ayudas fueron tales que los futuros gobiernos siguieron
sus pasos para elevar las cuatro industrias esenciales: la azucarera,
la ganadera, la tabacalera y la cafetera.
El
20 de mayo de 1902, al cesar la Intervención, los norteamericanos
habían construido unos 500 metros del muro del malecon,
pero es con el gobierno de Estrada Palma que se extiende desde
el extremo del Paseo del Prado hasta el Parque Maceo a la altura
de la calle Belascoaín, teniendo primeramente, el nombre
de "Avenida del Golfo" y con posterioridad el de "Avenida
de la República".
Se gobierna con la Constitución de 1901, a la cual se
añadió la Enmienda Platt, que permitía
a Estados Unidos intervenir militarmente en caso de peligro
para la Estabilidad de Cuba o a petición de los gobernantes
cubanos.
Estrada
Palma sabia que el pueblo cubano no estaba listo para la independencia,
como lo demostraron los cubanos políticamente a lo largo
del Siglo XX.
Los acontecimientos posteriores le dieron la razón y
sus temores se hicieron realidad
Al
aproximarse las elecciones presidenciales de 1906, un grupo
de sus hombres de confianza convencieron a Estrada Palma a aspirar
a un segundo período.
Sus grandes consejeros Domingo Méndez Capote, Ricardo
Dolz y Carlos Párraga lo llevaron a inscribirse en el
nuevo Partido Moderado e ir a la reelección.
Aunque tuvo sus dudas, al fin se dejó convencer y creó
el llamado Gabinete de Combate.

Aceptó la postulación a un segundo mandato presidencial,
del cargo de presidente de la república.
Pero definitivamente los cubanos no estaban capacitados para
la independencia, mucho menos para gobernar libremente y civilizadamente
su nación.

El 20 de mayo de 1906, Estrada Palma tomó nuevamente
posesión de la Presidencia.
Esta reelección contaba con la oposición de los
Partidos de Oposición y de grandes figuras históricas
como Juan Gualberto Gómez, el Genera Máximo Gómez
y acusaron al Partido Moderado de malos manejos electorales.

El General Gómez, que siempre fue un soldado, pero quizás
uno de los Generales políticamente mas ignorante, pronunció
entonces la célebre frase:
“… Siento latidos de Revolución”.
Es de hecho el primer intento de Golpe de Estado en Cuba.
En medio de elecciones muy discutidas, debido a malos manejos
cometidos por miembros de su partido, manejos a los cuales Estrada
Palma estaba ajeno, el creciente clima de violencia y la rabiosa
lucha por el Poder de Elementos de la oposición, Estrada
Palma es reelegido Presidente al lograr su partido Moderado
la victoria electoral.
Pero
la violencia partidista, al margen del Pueblo se acrecienta
y estallan levantamientos y rebeliones en varias regiones de
la Habana.
Los fraccionados liberales, encabezados por el General José
Miguel Gómez, (Mas tarde conocido con el alias "Tiburón¨
y que llego a ser el Primer Presidente Corrupto en la historia
de Cuba) se levantaron en armas contra el nuevo gobierno Estradista.

El
19 de agosto de 1906, en el Hato de las Vegas en Pinar del Río,
se inicia la sublevación que iba a concluir con la renuncia
del Primer Presidente de la Cuba republicana, Don Tomás
Estrada Palma.

En el mes de septiembre, Estrada Palma sostuvo varias entrevistas
con el general Mario García Menocal, en las cuales se
le presentaron las proposiciones de parte de los liberales para
restablecer la paz que en un primer momento aceptó.
Pero posteriormente cambió de actitud, y el 8 de septiembre
siguiente el Secretario de Estado, en nombre del Presidente,
solicitó del mandatario estadounidense Teodoro Roosevelt
el envío inmediato de dos barcos de guerra.
Estrada Palma hombre de probada Verticalidad, se negaba a negociar
la paz con los alzados a menos que éstos entregaran las
armas.

El 13 de septiembre de 1906, Estrada Palma pidió oficialmente
la intervención de Estados Unidos y anunció su
decisión
irrevocable de renunciar y entregar el gobierno de Cuba al representante
designado por esa nación, tan pronto hubiese desembarcado.
Y
Estados Unidos acude en ayuda del Estrada Palma, el único
Presidente Honrado que ha tenido Cuba en toda su historia.
A
pesar de todo, Don Tomás Estrada Palma inspira entre
los que conocen su trayectoria de maestro fecundo y hombre honrado,
un sentimiento de respeto.
No
fue de hecho no era el único entre los veteranos de la
guerra de independencia que deseaban la intervención
de Estados Unidos.
En
una desesperada gestión de última hora para no
verse obligado a intervenir en Cuba, como lo estipulaba el Artículo
III de la Enmienda Platt, el presidente Theodore Roosevelt prácticamente
le implora a Estrada Palma que no renuncie.

En carta fechada el 14 de septiembre de 1906, el mandatario
estadounidense escribe.
"Encarecidamente
le ruego que sacrifique sus propios sentimientos ante el altar
del bienestar de su país, y acceda a la petición
de Mr. (William) Taft de que usted continúe en la Presidencia
el tiempo a su juicio necesario para que se establezca el nuevo
Gobierno temporal bajo el cual sea posible llevar a cabo las
negociaciones para la paz.
Yo envié a Cuba a Mr. Taft y Mr. (Robert) Bacon, en virtud
de los repetidos telegramas de usted manifestando que renunciaría;
que tal determinación era irrevocable y que no podía
continuar más tiempo en el gobierno".

A
renglón seguido, Roosevelt le advierte a Estrada Palma
que si bien era cierto que su gobierno no podía sobrevivir
ante semejantes circunstancias, su tozudez terminaría
por hundir al país.
"La
tentativa de mantenerlo o de dictar los términos indicados
por usted respecto al nuevo gobierno, no significaría
otra cosa que el desastre y quizá la ruina de Cuba.
Bajo
su gobierno y durante cuatro años, ha sido Cuba república
independiente. Yo le confieso, en bien de su propia fama de
justo, que no debe insistir en conducirse como hoy lo hace,
porque la responsabilidad del fallecimiento de la República,
si tal cosa llegase a suceder, podría recaer sobre sus
hombros".
Roosevelt,
el hombre que había combatido contra los españoles
en la Loma de San Juan entrando en la historia de Cuba por derecho
propio, concluye su histórica misiva como si le doliera
personalmente lo que estaba a punto de suceder.
"Le
suplico, pues, que proceda de manera que aparezca que usted,
al menos, se ha sacrificado por su país, y que, cuando
deje su cargo, deje a su país todavía libre.
Entonces no sería usted responsable de los desastres
que más tarde pudieran desgraciadamente acaecer a Cuba;
y había usted llenado su misión como un caballero
y un patriota, procediendo en ese asunto de acuerdo con las
indicaciones de Mr. Taft. Encarecidamente le ruego que así
lo haga".
Estrada
Palma solía decir "Cuba es una República
sin ciudadanos".
Para 1906 la situación es insostenible y hace que Estrada
Palma y su gabinete renuncien el 28 de septiembre ante el secretario
de Estado Norteamericano William Taft, aducía Estrada,
que sólo a los estadounidenses podía confiarles
el dinero del Tesoro nacional y sale de la Habana.
De inmediato Teddy nombra como gobernador militar a Taft y llegan
los "marines" para apoyarlo.
Pocos días después llega Charles Magoon para hacerse
cargo de un gobierno militar provisional el cual es subordinado
al Secretario de Guerra.
Por
ordenes de Teddy se disuelve el congreso cubano y anuncian elecciones
para cuando el orden publico se encuentre restablecido.
Al renunciar a la presidencia buscó instalarse en Matanzas.
Taft le ofreció uno de sus acorazados para que hiciera
el viaje pero Estrada Palma lo rechazó y partió
en tren. En Matanzas el general Pedro Betancourt le buscó
alojamiento. 
Pasó
varios meses en Matanzas hasta que decidió radicarse
en La Punta, cerca de Bayamo, en la finca que heredó
de su familia.
La propiedad era una ruina tras 40 años de abandono,
la mayor parte de los cuales permaneció embargada por
el gobierno español, y se encontraba ocupada por varios
campesinos que lo disfrutan por lotes a título de dueños.
Vivió
el ex presidente en una casa de paredes de tabla y techo de
guano hasta que logró construir una pequeña vivienda
de tejas en lo alto de una loma. Quizo poner a producir la finca,
dedicarla a la ganadería y para ello vendió su
propiedad en Central Valley pero no le fue bien como ganadero,
debiendo vender sus reses a bajo precio y en plazos cuyos pagos
no siempre se cumplían.
El
propietario de The New York Herald se le ofrece para recaudar
en Estados Unidos dinero en su nombre; otros hacen gestiones
para que Charles Magoon le ofrezca apoyo, pero Estrada Palma
se niega a ser auxiliado en forma alguna.
Esto
prueba una vez mas que Don Tomás Estrada Palma que no
hubiera sido capaz nunca de cometer Fraude o alguna acción
que pusiera en duda su integridad y Honradez.
A
finales del año de 1908 se encuentra muy enfermo y débil.
Logran llevarlo a Manzanillo y después a Santiago de
Cuba.

Se
aloja en la residencia de Francisco Antúnez, en Segarra
17.
Los médicos logran sacarlo de la gravedad, pero son incapaces
de vencer su mal estado de ánimo.
Apenas sale de la cama y sobreviene la pulmonía. Muere
el 4 de noviembre.
Fue
su deseo expreso que lo inhumaran en Santa Ifigenia, cerca de
la tumba de José Martí. 
Conclusiones:
Sin duda Don Tomas Estrada Palma fue el único Presidente
honrado que tuvo Cuba en toda su historia, un visionario que
se dió cuenta tempranamente, que los cubanos no estaban
capacitados para la independencia, mucho menos para gobernar
libre y civilizadamente su nación.
Y la historia le dio la razón a Tomas Estrada Palma,
la historia absolvió a Tomas Estrada Palma, los cubanos
destruyeron su país
Despues
de Don Tomas Estrada Palma, no hubo un solo gobierno limpio
en toda la historia de Cuba, no hubo un gobierno decente, que
llevara a Cuba por caminos reales de Progreso, Democracia y
libertad.
El
surgimiento de la Dictadura Comunista en el 1959, es sin duda
el Resultado y la Sumatoria de todas las Aberraciones Políticas
a través de la historia de Cuba.
Para que surgiera una Aberración como la que se hizo
del poder en el 1959, la historia Politica de Cuba, tenía
que estar plagada de corrupción, nepotismo y golpes de
Estados.
Los
cubanos aún hoy como dijo una vez Estrada Palma, son
una República sin ciudadanos y como nacionalidad, una
nación que no se respeta a si misma, el cubano no respeta
a otro cubano, por eso destruyeron su país.
Y
la mejor evidencia es la Dictadura Cubana que ya lleva en el
poder mas de 50 años, solo un pueblo de ignorantes en
lo Democratico, en lo Civico, puede soportar una Dictadura por
tanto tiempo.
Y esta por ver si los cubanos una vez que termine la Dictadura
Comunista, puedan
hacer de Cuba un país prospero, en libertad y democrático.
La
falta de esperanza sembrada por la Dictadura comunista dentro
de Cuba, ha despertado dentro de la población cubana,
los antiguos sentimientos de Anexionismo definitivo a los Estados
Unidos y la fuerte creencia de que el Cubano como ha demostrado
en toda su historia, no es capaz de hacer un país prospero,
limpio politicamente, democrático y en Libertad.
Las Ideas Anexionistas promulgadas por Don Tomás Estrada
Palma no han muerto.
Por
el contrario, es tanta la decepción de amplias capas
populares dentro de Cuba, que no aspiran ni siquiera a ser Estado
de los Estados Unidos, sino al menos una simple Colonia dirigida
por un Gobernador Norteamericano que le de al menos, lo que
ningun politico cubano le ha dado en toda su historia, el de
tener un Pais al menos medianamente normal, al menos medianamente
prospero y al menos medianamente libre.
|